25 sept. 2008

Sobre escribir o no escribir

“Se escribe con la angustia de verse deshonrado por una obra fallida.
El fracaso de una obra supone una gran vergüenza personal, porque uno no ha podido demostrar ni su inteligencia ni su talento. Encima queda uno como un vulgar ambicioso, un trepador de medio pelo. La angustia domina pues la realización de la obra artística, pero lo peor no es eso, lo peor llega cuando no llega el fracaso sino que la obra resulta más o menos lograda y consigue aplausos y, sin embrago, no se obtiene de todo eso ni siquiera una íntima satisfacción. Y es que en realidad no hay nada ahí en el reconocimiento, nada. Una obra lograda vive su propia vida, existe en alguna parte, al margen, y poco puede hacer ya por la vida de su autor. Y encima, para colmo, al autor lo agobian de pronto con superficiales felicitaciones, aplausos de honor dudoso, grandes manotazos en la espalda, petición de ridículos autógrafos, cartas tétricas de amor, invitaciones a anudarse una soga al cuello en cualquier premio nacional.”

Doctor Pasavento, de Vila-Matas

Lo dice un cuentista.

Julio Cortázar

Un cuentista es un hombre que de pronto, rodeado de la inmensa algarabía del mundo, comprometido en mayor o menor grado con la realidad histórica que lo contiene, escoge un determinado tema y hace con él un cuento. Este escoger un tema no es tan sencillo. A veces el cuentista escoge, y otras veces siente como si el tema se le impusiera irresistiblemente, lo empujara a escribirlo. En mi caso, la gran mayoría de mis cuentos fueron escritos -cómo decirlo- al margen de mi voluntad, por encima o por debajo de mi conciencia razonante, como si yo no fuera más que una médium por el cual pasaba y se manifestaba una fuerza ajena.[...][...]A mí me parece que el tema del que saldrá un buen cuento es siempre excepcional, pero no quiero decir con esto que un tema debe ser extraordinario, fuera de lo común, misterioso o insólito. Muy al contrario, puede tratarse de una anécdota perfectamente trivial y cotidiana. Lo excepcional reside en una cualidad parecida a la del imán; un buen tema atrae todo un sistema de relaciones conexas, coagula en el autor, y más tarde en el lector, una inmensa cantidad de nociones, entrevisiones, sentimientos y hasta ideas que flotaban virtualmente en su memoria o su sensibilidad; un buen tema es como un sol, un astro en torno al cual gira un sistema planetario del que muchas veces no se tenía conciencia hasta que el cuentista, astrónomo de palabras, nos revela su existencia. O bien, para ser más modestos y más actuales a la vez, un buen tema tiene algo de sistema atómico, de núcleo en torno al cual giran los electrones; y todo eso, al fin y al cabo, ¿no es ya como una proposición de vida, una dinámica que nos insta a salir de nosotros mismos y a entrar en un sistema de relaciones más complejo y más hermoso?[...][...]Y ese hombre que en un determinado momento elige un tema y hace con él un cuento será un gran cuentista si su elección contiene -a veces sin que él lo sepa conscientemente- esa fabulosa apertura de lo pequeño hacia lo grande, de lo individual y circunscrito a la esencia misma de la condición humana. Todo cuento perdurable es como la semilla donde está durmiendo el árbol gigantesco. Ese árbol crecerá entre nosotros, dará su sombra en nuestra memoria.

EL EFECTO CORTÁZAR

Artículo:
(o la sección donde todo el mundo escribe lo que se le antoja porque... a fin de cuentas... nadie sabe lo que es un artículo)
EL EFECTO CORTÁZAR
[...]
Leyendo los comentarios de un libro de este autor, encuentro una reseña de otro escritor sudamericano que cuenta una anécdota en la que una noche escucha a un joven decir que gracias a Cortázar ha sido capaz de escribir. Resulta sorprendente ver la cantidad de jóvenes (y no tan jóvenes) que se ven influenciados por uno de los más grandes hacedores de la literatura, tanto en vida como en obra. De hecho hoy en día parece que todo el mundo ha leído Rayuela, libro de cabecera de todo post-moderno, la guía alternativa hacia Paris (confieso que yo también vine a parar aquí por su culpa), libro que parece mucho más recordado por la maga que por los continuos forcejeos con la metafísica y ese enfermizo mal du vivre que acompaña a Oliveira durante toda la obra. Un libro del que se habla como si se tratara de la gran historia de amor que define el siglo XX (y que tal vez lo sea). Qué fácil olvidar que la maga se vuelve y que Horacio deja Paris porque ya no puede con ella, porque el gran tornillo le ha apretado hasta los límites de la capacidad humana, hasta hacerle atravesar un tablón entre dos ventanas en Buenos Aires y atarle a una cama, devolverle como de rebote al penúltimo capítulo. Muy bonito también pensar en Rayuela como el laberinto perfecto, como el libro que son muchos libros, materialización de El Libro de Arena, que no es otra cosa que la adaptación microliteraria de El Museo de la Novela de la Eterna, de Macedonio Fernández. Un laberinto en el que cada lector puede tomar el sendero que más le guste, saltar las páginas que le hastíen sobremanera e incluso tirar el libro al fuego y analizar el crimen como una lectura dadaísta. El problema es que, como decía el propio Cortázar, el libro fue escrito con una intención, la del lector activo, acompañado de una lista aconsejada de lectura, pero es difícil encontrar a alguien que no haya seguido la susodicha guía al pie de la letra. Además tenemos la escritura de Cortázar que juega a romper la escritura misma, a contradecirse para llegar a decir, a negar doblemente la negación, a la necesidad de errar para acertar y la absoluta cotidianidad de la paradoja y lo extraño, algo que empieza a verse ya en los cuentos, los grandiosos cuentos de Cortázar, los siniestros cuentos de Cortázar, cuentos rarísimos y bellísimos, la biografía como cuento, la improvisación en el cuento, la improvisación como cuento, las manos, la máquina, el soporte del cuento en el cuento, el cuento como el marco de una foto que nos atrapa fatalmente al contemplarla, el cuento dentro del cuento que acecha al lector sentado en un sillón de terciopelo verde leyendo el principio del cuento. Habría que decir tal vez que Cortázar empezó escribiendo cuentos y que si se le puede catalogar dentro de un tipo de escritor, entonces es el de cuentista, junto a Borges, junto a Quiroga, junto a su tan querido Arlt. Imposible dudar de una obra como Queremos tanto a Glenda, Todos los fuegos el fuego o Casa tomada. Imposible por la misma razón que nos asfixia Kafka o nos incita Monk, porque los grandes artistas tienden a crear escuela, y la escuela tiende a producir fanáticos, y como todos sabemos los fanáticos posen una memoria prodigiosa capaz de recitar de principio a fin las sagradas escrituras, un fenómeno que por otra parte muchas veces se califica de amor, pero que conlleva una inevitable ceguera. Como decía antes, sorprende la cantidad de escritos en los que se ve reflejada la influencia de Cortázar. Resulta tan sumamente característica su forma que es sumamente grato y fácil imitarla. Tan, tan fácil que casi siempre acaba rozando el plagio. Un hecho que sucede como decía, con los artistas que dejan huella, artistas destinados al plagio perpetuo, como sucederá con Roberto Bolaño, por ejemplo. Por otra parte no hay que olvidar que se aprende mucho más plagiando a los grandes que en cualquier institución o patético curso formativo dotado de diploma acreditativo al final del evento.

22 sept. 2008

Jorge Luis Borges (1899, 1986) ( el Imperio de la literatura)

Jorge Luis Borges (1899, 1986)

Poeta argentino, ensayista y escritor cuyos cuentos e historias cortas son clásicos en el mundo de la literatura del siglo XX. Profundamente influido por la cultura europea, la literatura inglesa y ciertos pensadores como Berkeley, según el cual no existe la materia y el mundo sensible consiste sólo en ideas y existe mientras éstas persisten, sólo mientras hay percepción. Muchos de los cuentos de Borges tratan temas universales, como el recurrido laberinto circular, que puede entenderse como una metáfora de la vida y del paso del tiempo.
El escritor estaba fascinado desde la infancia por los grandes felinos y adoraba a los gatos. He aquí un bello poema dedicado a uno de ellos, 'A un gato', de su obra 'El oro de los tigres' (1972):
A un gato:

No son más silenciosos los espejos ni más furtiva el alba aventurera; eres, bajo la luna, esa pantera que nos es dado divisar de lejos.
Por obra indescifrable de un decreto divino, te buscamos vanamente; tuya es la soledad, tuyo el secreto.
Tu lomo condesciende a la morosa caricia de mi mano.
Has admitido, desde esa eternidad que ya es olvido, el amor de la mano recelosa. En otro tiempo estás. Eres el dueño de un ámbito cerrado como un sueño.














En los últimos tiempos, Borges vivió junto a dos gatos: Odín (posiblemente, el de la imagen superior) y su amado Beppo, un fiel aunque irascible gato blanco llamado así en honor a un personaje de Lord Byron (quien también tenía un gato con dicho nombre). En la imagen inferior aparece Beppo retorciéndose de placer por los cálidos susurros porteños del genial escritor, quien siempre le habló de Ud.:













A su adorado Beppo, Borges le dedicó estos versos incluidos en su obra 'La cifra' de 1981:
BEPPO
El gato blanco y célibe se mira
en la lúcida luna del espejo
y no puede saber que esa blancura
y esos ojos de oro que no ha visto
nunca en la casa son su propia imagen.
¿Quién le dirá que el otro que lo observa
es apenas un sueño del espejo?
Me digo que esos gatos armoniosos
el de cristal y el de caliente sangre,
son simulacros que concede el tiempo
un arquetipo eterno. Así lo afirma,
sombra también, Plotino en las Ennéadas.
¿De qué Adán anterior al paraíso,
de qué divinidad indescifrable
somos los hombres un espejo roto?



The Garden of Forking Paths Completísima página dedicada al escritor.

2 sept. 2008

7 ensayos, 80 años de historia

Por:Fernando Chuquipiunta Machaca
José Carlos Mariátegui La Chira, a través de su libro Los “Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana” tipificó al gamonalismo decimonónicos, contra el culto a la razón y la ciencia, tal y como lo expresa Georges Sorel en Las ilusiones del progreso, de gran influencia en la década de 1920. Es más, el escritor cubano José Antonio Portuondo lanzó la siguiente admonición: “Pero ahí resisten, en pie, los fundamentos de esos 7 ensayos, que sencillamente se le denomina como exégesis impugnador”. Sin embargo, el Marxista Federico Engels estaba en contra de la opinión de José Carlos Mariátegui sobre la realidad peruana. Pues, no sería muy distinta la disquisición de José Carlos Mariátegui cuando dice que el relativismo "empieza por enseñar que la realidad es una ilusión, pero concluye por reconocer que la ilusión es, a su vez, una realidad".
De igual forma Mariátegui consideraba que la comunidad es lo que debe ser vitalizado y reestablecido en la economía y en la sociología peruana; para Friedrich Nietzsche es lo que históricamente está inculpado como tara, como traba y como peso muerto. Y lo más sobresaliente es que el Amauta supo escapar de esa clásica polarización entre el ser y la conciencia, aunque se encuentre más cerca del segundo lado de esta oposición. Aunque Mariátegui es en cierta forma un idealista, no siempre lo es en el sentido hegeliano. Sino más bien "psíquico e interior", como decía Francisco García Calderón al describir el idealismo de Henry Bergson.
Por estas razones macizas y tangibles la obra de José Carlos Mariátegui La Chira fue oficialmente condenada por la Internacional Comunista, que han empleado sus argucias más poderosas para refutar demoledoramente la obra de Mariátegui. En cierta forma hicieron aprobar oficialmente la tesis en que se aluden las “desviaciones burguesas, que no son sino contrabandos del enemigo de clase”. En aquella tesis se invoca reiteradamente la posición del marxismo, contenida en la epístola a Vera Zazulisch, pese al verbalismo inoperante de su proclama de comunista convicto y confeso. Más tarde la Academia Leninista de Moscú, aprobó la requisitoria contra José Carlos Mariátegui, elaborada por los profesores rojos de la misma, encabezado por el profesor Mirochewsky. Esa requisitoria es la crítica más cáustica y acerba que se haya escrito contra la posición y la obra de Mariátegui, en este sentido, nos resulta de suma utilidad decir: que Mariátegui se rebela contra la distinción kantiana entre ciencia, por un lado, y metafísica, por el otro.
En efecto, José Carlos Mariátegui La Chira vivió en plenitud y en profundidad, la verdad de su tiempo, tuvo el gran mérito de ser hombre de su época. Tenía vigencia como esperanza aquello de que “Las Emancipaciones de los Trabajadores era obra de los mismos”. Ahora, a la luz de los cañonazos y de los lanzamientos que achicharraron a los húngaros, esa esperanza se ha hundido en la quiebra fraudulenta, vigorosa, terca e indeclinablemente, se instaló una nueva verdad que destila de las teorías incuestionables. Pero es bueno resaltar que José Carlos Mariátegui rescata el proyecto político de la modernidad occidental, aunque lo hace sin mucha crítica a sus pretensiones ecuménicas. En suma, logra mantener una saludable tensión, en el plano epistemológico, entre lo científico y lo no científico.

Moho a la luz de la Historia

Por:Fernando Chuquipiunta Machaca
Se halla en circulación la primera edición, del libro, Historia de Moho; contiene valiosos aportes y se convierte en libro imprescindible que no solo recrea todas las exigencias de las ciencias sociales modernas, si no además, nos permite avizorar otros trabajos seguramente más maduros, en la medida que el autor va trabajando los nuevos hallazgos históricos del altiplano puneño. El historiador Miguel Ángel Jaño Poma que en 225 páginas expone novedosos temas; así tenemos a la historia de un pueblo en busca de un distinto destino, que empieza a ser estudiado y analizado para cimentar una memoria social, futura y coherente. El historiador trae un importante estudio que explica el pasado, analiza el presente y nada de lo que se haga en el futuro, puede prescindir de la memoria colectiva. Los restos arqueológicos que tiene Moho, son de singular importancia, el famoso Merkemarca, en cuyo cerro existen vestigios de culturas pre-incas, pequeñas chullpas, graderías, circunferencias construidas a base de piedra, elementos arquitectónicos de la antigüedad; y no solamente se trata de averiguar la trascendencia histórica de nuestro medio andino, sino que sean desempolvado fuentes documentales para explicar nuestra identidad cultural frente a otras culturas ancestrales que nos brinda irradiación a nuestro pueblo de origen Aymara, como los Lupacas y los Quechuas que son los Antucollas. De la misma forma, el libro ofrece información completa sobre lo que fueron los personajes representantes de Moho y sobre la heroína Rita Puma que buscó una educación digna, defendiendo los sagrados intereses de la raza indígena, también participó activamente en la Sublevación campesina de 1923 en Wancho-Lima. El libro del historiador Miguel Ángel Jaño Poma, viene a ser no solo un libro esperado sino, además, es la primera piedra angular sobre la que erigirá las sucesivas maneras de ver a un pueblo desde adentro, cuya historia recién empieza a ser interpretado. Como decía Alberto Flores Galindo en uno de sus libros: “La historia se alimenta con mitos, cosmogonía, magia, música, costumbre y jaqisofía, es decir con una actitud filosófica del ser humano frente al cosmos, la vida y la muerte”. Dicho de otro modo, este libro es una guía aleatoria que, servirá para la edificación de una futura sociedad justa, libre, democrática, sin miseria, sin violencia social ni menos niños mendigos en las calles.

Gonzalo Málaga Ortega engarza su innata vida en el libro”Los Multifuckers y otros cuentos”

Por:Fernando Chuquipiunta Machaca

Gonzalo Málaga Ortega, con la publicación de su último libro” los Multifuckers y otros cuentos” se incorpora a la nueva legión de narradores peruanos.

El volumen recientemente editado contiene nueve micro cuentos de excelente factura, propone una manera de contar en la que las palabras en sí misma abre mundos y conforman una trama, un misterio que el lector tiene que presentir, como dice, Carlos Calderón Fajardo, en el prólogo del libro. Al mismo tiempo, la subjetividad de sus protagonistas, se desplazan por la memoria solitaria: colectiva y urbana, con un espíritu fragmentado que incrusta una sensación de frustración que parece reflejarse siempre al final de cada uno de los cuentos, como cuando de pronto el personaje se queda solo.

Siendo Gonzalo Málaga Ortega un narrador puneño que inicia el arduo camino de búsqueda del estilo propio, conviene que no se deje llevar por el realismo tradicional y sacrifique la inagotable vena fantástica que es inherente al mundo andino. El libro” los Multifuckers y otros cuentos” nos lleva a calificarlo como un narrador eminente que posee la suficiente imagen para recrear la realidad sin aderezos.

El mérito que ostenta su obra literaria radica en el tratamiento de un tema vitalmente trascendental para la sociedad rural andina y que muy pocos autores se atreven a destacar, a pesar que los nuevos narradores no se dan la molestia de referirse al fenómeno social por lo menos indirectamente. Estaremos seguros de considerar a Gonzalo Málaga Ortega entre los prosistas más destacados del sur andino.


DATOS BIOGRÁFICOS:

Gonzalo Málaga Ortega (Puno-1968). Estudió Derecho en la Universidad Nacional Federico Villarreal, donde formó parte de la agrupación poética Noble Katerba. Poemas suyos han sido publicados en diarios y revistas. También escribe narrativa, es autor del libro “Los multifuckers y otros cuentos” (Campo de Gules, Lima, 2005).

El párroco Luis Zambrano Rojas publicó su libro Tantas veces ¡Adiós!

Por:Fernando Chuquipiunta Machaca

Bajo el sello de “Lagoculto Editores” e “Hijos de la Lluvia”, el sacerdote y poeta Luis Zambrano Rojas ha publicado Tantas veces ¡Adiós! (Arequipa, 2007) que es el resultado de un trabajo silencioso y fecundo. Cada una de sus glosas rimadas serpentea la situación social, por la dura realidad y el deseo de abolir el dolor humano, el tiempo y la muerte.


Luis Zambrano Rojas es un artesano estelar de la sublime palabra que se ha enriquecido con el arduo ejercicio literario, como por la exploración de un mundo propio. Su inconfundible voz representa también un ciclo renovador en que la poesía latinoamericana busca tomar distancia de figuras como César Vallejo, y del propio Octavio Paz.



El libro Tantas veces ¡Adiós! permite conocer distintas formas de interpretar a la humanidad, como un juego lacónico y obsesivo. Además de hacer un recorrido por su obra poética, expreso claramente que puedo repetir la misma palabra durante mucho rato, palabras especiales que tienen una extraordinaria fascinación en mis oídos y en mi mente. La repito sin fatiga, la digo al revés, tan rápido como fuera posible. O demasiado despacio. También puedo usarlas para las musas, e inventarlas sus sí­labas o sus acentos. Que sencillamente se dibujan el rostro de un recuerdo, las desventuras de un te quiero en la boca del blasfemo.

Muy pocos libros como Tantas veces ¡Adiós! forman una visión del mundo, educan y contribuyen para entender que la poesía no es una pérdida de tiempo en este mundo sórdido y amorfo, no es un desperdicio del intelecto, ni una entelequia espiritual mal retribuida, sino que la poesía es útil de muchas maneras, pero sobre todo es instrumento para observarnos a nosotros mismos, como expresa el poeta chino Gao Xingjian.


Según Thomas Stearns Eliot, el poeta no inventa nada: rinde evidente la realidad que nos rodea. En Luis Zambrano Rojas se refuerza esta misión.


DATOS BIOGRÁFICOS:

Luis Zambrano Rojas, en su faceta de poeta ha publicado “Sangre, gritos y pueblos”; “Viejas raíces”, “En una ollita de barro”. En su formación académica en 1978 se graduó de Magíster en Teología en la Universidad de Innsbruck (Austria) y en 1982 de Doctor en Teología en la Universidad de Tübingen (Alemania).

MARIO GUEVARA PUBLICA EL NÚMERO 24 DE LA REVISTA ANDINA 'SIETECULEBRAS'


Por : Fernando Chuquipiunta Machaca


Acaba de aparecer el Nº 24 de la revista Sieteculebras bajo la dirección del escritor Mario Guevara Paredes, desde el Cusco llega las nutridas opiniones de interesantes textos de la lectura. Es decir, Sieteculebras se ha convertido en una tribuna de confrontación, sobre todo de quienes tratan la cuestión literaria de provincias.

Escriben en esta edición: Feliciano Padilla, Luis Antonio Quelopana, Clary Loisel, Alejandro Varderi, Ana María Falcón, Adriana Churampi Ramírez, Rafael Ojeda, Cronwell Jara, Mario Wong, Tomás Escajadillo, Cecilia Granadino, Miguel Paz Varias, Patricia Saucedo Segani, Luis Beiro, Martín Zúniga, Mario Guevara. Contiene una sección de crítica literaria. Sieteculebras, una Revista Andina de Cultura, es un permanente ejemplo de fe y esperanza en la literatura peruana con identidad. No sólo promueve a nuevos escritores, sino sobre todo a la crítica literaria. No cabe duda que ha empezado a valorarse al poeta de Hora Cero, Juan Ramírez Ruiz. Así también confirma que tenemos una ancestral vocación necrofílica de la literatura.

30 ago. 2008

El “Muyu Pacha” del escritor andino José Luis Ayala Olazával

Por: Fernando Chuquipiunta Machaca

José Luis Ayala Olazával es uno de nuestros escritores andinos más leí­dos y celebrados por los acérrimos lectores de la urbe nacional. Sus obras literarias han recibido diversos reconocimientos, entre los cuales destacan el Primer Premio Poesía Sur Peruana (1967), el Premio de Literatura Popular (1990) y el Premio de Literatura “César Vallejo” (1990). Luego de publicar su cronivela “El Libertador entre el amor y la guerra” (San Marcos, 2007), el escritor José Luis Ayala nos sorprende nuevamente con “Muyu Pacha” (Universidad de Siena, 2008). Es una antologí­a de poesía ayaliana constituida por poemas que han ido apareciendo durante las últimas décadas; específicamente, en Jake Aru, Pacha Mama, Aka Pachan Tukusipana y Wari Nayra. Explica el escritor puneño Feliciano Padilla Chalco, que la obra “Muyu Pacha” universaliza los valores de la cultura andina expresados dentro de los cánones del indigenismo y vanguardismo. Son estrofas colmadas de un concierto de voces y signos cuyas raíces se nutren del manantial más genuino del alma americana.

David Barrantes Ramos, entrega una visión totalizadora de la Literatura Andina

El paso del tiempo suele dar perspectivas y sentidos a muchas cosas, en especial cuando nos aferramos a las indagaciones que, como tales, forman parte de nuestras inquisiciones imperecederas. El notable maestro Calapujeño David Barrantes Ramos, acaba de publicar su reciente libro Literatura Andina con el sello “Magenta”. Ahora es una ocasión sumamente importante para que nos hable respecto de su nuevo libro.

Por:Fernando Chuquipiunta Machaca

¿Por qué se llama Literatura Andina?Porque nadie ha trabajado ni se hará este tipo de obra en Puno. Eso lo advertí hace mucho tiempo atrás. El libro está destinado a la enseñanza, ilustración y lectura. Reúne casi en forma completa todo el universo de la literatura puneña. Casi es una antología, pero tampoco lo es. Es una selección de autores puneños.

¿Desde cuándo hasta dónde?Por su valor historicista, se toma en cuenta autores y obras desde el periodo prehispánico, hispanista, indigenista, neo-indigenista y andino: desde los mitos hasta los poetas de fin de siglo.

¿Cuántos autores has tomado en cuenta?Alrededor de 50 autores, que incluyo a poetas, narradores, novelistas, dramaturgos, ensayistas e historiadores de la altiplanía puneña.

¿Quiénes no están?Creo que están casi todos los escritores, aunque falten algunos. Desde mi opción eminentemente pluralista he optado con generosidad, como debe ser. Pero también están mis amigos y enemigos porque pienso en nosotros, no en mí.

¿Hay literatura sin política?Muchos escritores, con todo el derecho del mundo, quieren hacer una literatura al margen de los vaivenes sociales, interpretando sus propias sapiencias individuales o creando un discurso literario personal y hasta hermético. Pero su difusión e influencia en la comunidad de lectores termina por ser política. Es el caso del esplendor de la narrativa de ciencia ficción en los antiguos países socialistas o en el auge de la novela policial. Lo que inicialmente era un producto de imaginación personal que buscaba residir en universos autónomos, termina siendo traducido por los lectores como interpretaciones críticas de su contemporaneidad. Esa paradoja es también política.

¿Qué desearía usted, pedirle al Perú?
Que se apoye la expresión y divulgación de la literatura andina, porque las investigaciones no bastan para comprender y resolver integralmente la problemática de esta eclosión literaria.

Más Datos:


“Literatura Andina”, es el título del reciente libro de David Barrantes Ramos, es un quechuhablante con formación pedagógica y todo cuanto dice se sustenta con lo académico, pues resulta admirable tanto su voluptuosidad artística como su magnificencia sabiduría.

25 ago. 2008

CHUQUIPIUNTA CON EL MARXISMO...

El marxismo, los siete ensayos de Mariátegui
por:Fernando Chuquipiunta Machaca
José Carlos Mariátegui La Chira, a través de sus obras se exhibe no como un discípulo de Carlos Marx, sino como fiel seguidor de los idealistas calificados como son: Georges Sorel, Benedetto Croce y Pietro Cobetti, a quienes guardó admiración incondicional en su esencia espiritual. Filosóficamente hablando, Mariátegui es la luz de la ortodoxia comunista, es el prototipo del hereje anti-materialista. Por ello defiende el socialismo marxista. Sin embargo, pone en tapete final su base epistemológica, al amparo del relativismo, del vitalismo y del pragmatismo e inicia la posibilidad de una reformulación del proyecto político de la modernidad en un sentido similar a la modernidad posmoderna actual. Los “Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana” es un himno al racionalismo decimonónicos, contra el culto a la razón y la ciencia, tal y como lo expresó Georges Sorel en Las ilusiones del progreso, de gran influencia en la década de 1920. Es una obra bien elaborada con lógica de tipo calificadamente cartesiano. En su posición lógica, Mariátegui está bajo la tutela de Descartes y no bajo la de Hegel, menos aún bajo la de Carlos Marx. Asimismo, Mariátegui exalta la realización incaica, quema sus mejores inciensos frente al genio organizador de los incas y saluda la obra de lo que heréticamente denomina “Socialismo Incaico”. Federico Engels, enjuiciando precisamente el proceso de la era de los Incas en el Tawantisuyo, le nombra “despotismo feudal, correspondiente a los pueblos que atraviesan la época de la baja barbarie”. El Marxista Federico Engels estaba en contra de la opinión de José Carlos Mariátegui sobre la realidad peruana. Pues, no sería muy distinta la disquisición de José Carlos Mariátegui cuando dice que el relativismo "empieza por enseñar que la realidad es una ilusión, pero concluye por reconocer que la ilusión es, a su vez, una realidad". También afirma que "La fantasía, cuando no nos acerca a la realidad, nos sirve de bien poco. Los filósofos se valen de conceptos falsos para arribar a la verdad". Mariátegui en Los “Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana” saluda como advenimiento auroral, el renacimiento de las comunidades indígenas, herencia del incanato y trascendencia del ayllu primitivo. Carlos Marx, en una amplia carta a Vera Zazulisch, la que constituye uno de los documentos fundamentales del marxismo y una de las bases del Materialismo Histórico, anatematiza y condena la comunidad como un rezago de edades tramontadas, como elemento reaccionario destinado a la desaparición obligatoria. Para Mariátegui, la comunidad es lo que debe ser vitalizado y re-establecido en la economía y en la sociología peruana; para Friedrich Nietzsche es lo que históricamente está inculpado como tara, como traba y como peso muerto. A la sazón, lo más sobresaliente es que el Amauta supo escapar de esa clásica polarización entre el ser y la conciencia, aunque se encuentre más cerca del segundo lado de esta oposición. Aunque Mariátegui es en cierta forma un idealista, no siempre lo es en el sentido hegeliano, sino más bien "psíquico e interior", como decía Francisco García Calderón al describir el idealismo de Henry Bergson. El anatema del komintern Por estas razones macizas y tangibles la obra de José Carlos Mariátegui La Chira fue oficialmente condenada por la Internacional Comunista, que han empleado sus argumentaciones más poderosas para refutar demoledoramente la obra de Mariátegui. Es más-en forma paradójica-hicieron aprobar oficialmente la tesis en que se aluden las “desviaciones burguesas, que no son sino contrabandos del enemigo de clase”. En aquella tesis se invoca reiteradamente la posición del marxismo, contenida en la carta a Vera Zazulisch, pese al verbalismo inoperante de su proclama de comunista convicto y confeso. Más tarde la Academia Leninista de Moscú, aprobó la requisitoria contra José Carlos Mariátegui, elaborada por los profesores rojos de la misma, encabezado por el profesor Mirochewsky. Esa requisitoria es la crítica más cáustica y acerba que se haya escrito contra la posición y la obra de Mariátegui, en este sentido, nos resulta de suma utilidad decir: que Mariátegui se rebela contra la distinción kantiana entre ciencia, por un lado, y metafísica, por el otro. La revolucion en marcha Mariátegui, con toda justeza tipificó al gamonalismo, pero la quiso enfrentar a la comunidad indígena, con criterio innegablemente pasatista. El provenir progresista de la tierra en el Perú está en su incorporación plena a la civilización Industrial, en su paso completo hacia el capitalismo y no en el regreso al ayllu ni al incario. No se puede hacer marchar hacia atrás el carro de la historia sin tornarse reacciones. En efecto, Mariátegui puede manifestarse muy crítico del racionalismo occidental, pero es un ferviente convencido del proyecto de la modernidad occidental. José Carlos Mariátegui La Chira vivió en plenitud y en profundidad la verdad de su tiempo. Tuvo el mérito de ser hombre de su época. Y en su tiempo, cuando escribió Los “Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana” el sistema capitalista parecía condenado a parecer. No fue un azar que poco después, en 1929, estallaba en el mundo la más grande crisis que haya sufrido el capitalismo. Solamente en los Estados Unidos. Un sistema de tal clase que estaba denigrado y Mariátegui se apresuró a condenarlo. Con este canto a la uniformidad, está claro que Mariátegui no defiende el pluralismo cultural, sino el triunfo socialista. Ha trascurrido nada más que un cuarto de siglo y el panorama del año 30 es hoy no sólo totalmente distinto sino radicalmente opuesto. Vivimos en un mundo renovado, distinto, pleno de un ánimo creador y revolucionario. La insurrección con la que Mariátegui sonó está en repleta realización con nuestros días. Sólo que no la rivalizaron ni Vladimir Lenin, ni Trotzky, ni Zinoviev. La está realizando el capitalismo de nueva tendencia, de nuevo contenido, que está cambiando la paz del mundo globo-colonizador. En los días de José Carlos Mariátegui tenia vigencia como esperanza aquello de que “Las Emancipaciones de los Trabajadores era obra de los mismos”. Ahora, a la luz de los cañonazos y de los lanzamientos que achicharraron a los húngaros, esa esperanza se ha hundido en la quiebra fraudulenta. Y vigorosa, terca, indeclinablemente, se instala una nueva verdad que destila de las teorías incuestionables. Pero es bueno resaltar José Carlos Mariátegui rescata el proyecto político de la modernidad occidental, aunque lo hace sin mucha crítica a sus pretensiones ecuménicas. Sin embargo, logra mantener una saludable tensión, en el plano epistemológico, entre lo científico y lo no científico.

27 jul. 2008

Las huellas del espíritu en "AQUI NO FALTA NADIE"


Escribe: José Luis Ramos Salinas

De un tiempo a esta parte estoy presentando libros de gente que no conozco, ni siquiera de vista, y eso es un tanto extraño en un medio como el nuestro en el que a los autores les gusta asegurarse el bombo y la adulación invitando a sus amigos para que comenten sus publicaciones sin correr mayores riesgos.
Pero yo estoy aquí invitado no por Walter Bedregal, sino por Filonilo Catalina, que cuando pierde la lucidez suele identificarse como Luis Rodríguez, felizmente tal desavenencia no le ocurre muy a menudo, y también mi presencia se debe a Gloria Mendoza Borda quien confunde su inteligencia y sensibilidad con un supuesto agudo sentido del humor de parte mía.
El caso de Filonilo merece una acotación más, el recientemente galardonado con el COPE ha criticado duramente otras presentaciones que he hecho en meses pasados por ser excesivamente blandas y benéficas con los autores, por lo que supongo que ésta es una suerte de última oportunidad que se me otorga para hacer caer la guillotina, en esta ocasión sobre el cuello de Walter, o quizá sobre el propio cuello del autor del Monstruo de los Cerros, ya que él es uno de los antologados. No lo sé, en todo caso tendré que preguntarle a Walter si hay entre ellos alguna grave deuda que Filonilo quiere cobrar a través mío.
Pero mi sospecha va más en otro sentido: quien escoge para una antología un título como “Aquí no falta nadie” debe tener cierta vocación por los deportes de riesgo, quien decide poner ese nombre a una antología de poesía puneña tiene sin duda una fuerte inclinación por el suicidio. Y eso hay que felicitar, porque nada más parecido a la poesía que el paredón, tanto para quien se para delante de él con los ojos vendados, como para quienes ansiosos esperan escuchar la orden para apretar el gatillo. En ese sentido quienes se han sentido indignados con esta antología, quienes han disparado contra ella, en público o privado, quienes esperan tenerla entre manos para destrozarla, deben estar profundamente agradecidos a Walter por haberlos devuelto al ring, porque en tiempos como estos en que el mercado lo es todo, sin duda alguna la función del poeta es dar puñetes, y eso lo sabe muy bien Filonilo, quien aunque haya dejado el box no ha perdido la habilidad del golpe certero.
Lo que quiero decir es que aquí los pacifistas no son bienvenidos, los conciliadores pueden tomar su lugar entre los conformistas, es decir los mediocres, la poesía es un espacio para guerreros y este libro tiene aroma a batalla. Pero imagino que ya Filonilo estará diciendo que otra vez lo decepciono porque escucha aplausos de quien espera chiflidos. Debo decirle que se adelanta, sólo he dicho que el libro huele a pólvora, o mejor, a jazmines, violetas, geranios y margaritas, pero no he dicho de qué lado de la contienda estoy. Y antes que estar de parte de alguno de los bandos, me siento más bien como un contraespía. Veamos por qué:
Este libro está formado por dos partes, un extenso prólogo y la antología propiamente dicha. Esto que puede pasar inadvertido es en realidad, así lo creo, sumamente importante. Porque para Walter el asunto de la intertextualidad, hipertextualidad, metatextualidad, etc. es vital, como veremos más adelante, y por tanto no creo que haya sido casual que el libro tenga la estructura que tiene.
En otras palabras, Walter hubiera podido ir antecediendo a cada poeta, o cada conjunto de ellos, si consideraba que tenían un lazo entre sí, sus respectivas notas críticas; de tal manera que los propios aportes de Walter se iban constituyendo en los rizomas que le obsesionan con los propios poemas en sí.
Pero no ha escogido ese camino, acaso porque mezclar la poesía con un discurso de valoración sea precisamente antipoético. La poesía no tiene su razón de ser en la calificación que otros puedan darle, sino que su sentido es ella misma, “Poesía no dice nada, poesía se está callada, escuchando su propia voz”, como sentenció Martín Adán. No tiene justificación, por tanto, que los que no están en esta antología (en la que no falta nadie) se sientan menospreciados. Ningún verdadero poeta escribe para que lo incluyan en una antología, acaso escriban para todo lo contrario, para que jamás sean parte del canon. El enojo, quizá entonces, le debe corresponder a los que están incluidos aquí.
Sospecho que el mismo Walter ha querido excluirse, no solo porque no aparece como poeta, sino porque ha querido que sus notas críticas constituyan un largo prólogo, y todos sabemos que nadie, o casi nadie, lee los prólogos, menos cuando son extensos. No voy a decir que este sea un gesto de desprendimiento que lo enaltece, no temas Filonilo, ya mi amigo Lolo Palza (otro de los antologados) me enseñó hace tiempo que la autoflagelación no es sino un acto de suprema vanidad.
Pero nosotros sí hemos leído el prólogo y como ustedes no lo han hecho aún, es necesario hacer una reseña del mismo, pues en él está explicada la osadía del autor de una antología que resulta original y valiosa por varias razones que explicaremos más adelante.
El prólogo es en realidad un denso y complejo trabajo teórico que valiéndose de un corpus tomado de los clásicos y neoclásicos de la crítica literaria, construye una propuesta metodológica para acometer la tarea de seleccionar poetas y poemas con miras a construir (el verbo arquitectónico no es casual) una antología.
Walter Bedregal desde el principio se niega a seguir el método ya tradicional de estructurar la antología en base a generaciones, sean éstas etáreas, ideológicas o de otro tipo, y apuesta más bien a imaginar una estructura rizomática en la que poetas y poemas se van integrando como un todo, que no vendría hacer otra cosa que la poesía puneña. Esta idea de todo, es, probablemente, la que lo empujó a llamarla “Aquí no falta nadie”, título con el que comulgamos en parte, y con el que también disentimos, no porque creamos precisamente que falta alguien, sino porque encontramos algunas incoherencias entre el método y el resultado.
Nos explicamos mejor, en la antología que estamos comentando hay ciertas obras poéticas fundacionales: Alejandro Peralta y Carlos Oquendo de Amat por ejemplo, que para el método empleado por el antologador constituyen hipotextos, es decir, textos sobre los cuales van a erigirse otros, estos otros son los hipertextos, es decir las obras poéticas también aquí antologadas que se han nutrido de los hipotextos fundacionales. Pero, claro está, que estos hipertextos son al mismo tiempo hipotextos de otros discursos poéticos que en este nivel se constituyen en hipertextos, pero que en el siguiente nivel se constituirán en hipotextos y así, no hasta el infinito, sino hasta el 2008. Pero este crecimiento no se da solo en sentido vertical, sino también horizontal y por qué no, diagonal. Se trata pues, como bien lo dice Walter de fractales, de rizomas, que nos hacen pensar en la biblioteca infinita de Borges, pero también en la de Eco, y además en la de la Web que habita Internet.
No es pues la calidad de los textos el único criterio que Bedregal utiliza para construir su antología, sino la pertenencia a esta particular estructura que él llama poesía puneña, gentilicio que someteremos a crítica en unos instantes.
Así nos parece que no es que aquí no falte nadie, sino que aquí faltan los que su obra no ha logrado constituirse en hipotexto de otros autores que nacieron en Puno, y que tampoco quisieron ser hipertextos de obras que les antecedieron. En otras palabras, aquí no están los peros del olmo, y si recordamos a Octavio Paz, tal título no es en absoluto una afrenta, por el contrario. Entonces otra vez, quizá quienes tengan que linchar a Walter Bedregal no sean los excluidos, sino los antologados.
Pero hay un problema adicional, si aceptamos que efectivamente, para el método usado, aquí no falta nadie, tendríamos que preguntarnos necesariamente si aquí sobra alguno. Por cuestiones de calidad poética es algo que le dejo a los especialistas. Yo más bien intentaré demostrar que Walter no ha podido ser tan fiel como quería a su propio mandato. Como él mismo señala en su prólogo, hay varios poetas cuyas conexiones se pierden con la llamada poesía puneña, ya sea por una originalidad extraordinaria, como es el caso de Vladimir Herrera, o por la temática, como Lolo Palza, por ejemplo. No me atrevo a decirlo del primero, pero como Lolo es mi amigo, puedo sin temor decir que él está sobrando. Lo que, repito, no es necesariamente un demérito, sino acaso, un mérito.

Vayamos entonces al subtítulo: Antología de poesía puneña.
Walter a lo largo de su prólogo y a lo largo del rizoma que constituye, establece una serie de criterios de lo que podría llamarse poesía puneña. Pero, este intento se contradice por completo con su método fractal. Dialéctico el asunto, recurrimos al fractal para formar un árbol hipertextual que dé en llamarse poesía puneña, pero el fractal mismo no admite gentilicios, como muy bien reconoce nuestro autor cuando fija hipotextos de sus antologados en otras latitudes e inclusive en autores que nunca escribieron en español.
Así el método del fractal chocha diametralmente con la obsesión del lugar de nacimiento de los antologados.
En otras palabras, si vamos hablar de fractales, el espacio en cuanto a ubicación física no tiene sentido, los rizomas no se mueven en departamentos geográficos, sino en lo que Castells llama el espacio de flujos, son las conexiones, no las ubicaciones las que importan. Esta misma antología, aunque sin declararlo así, lo reconoce, pues muchos de los antologados hace mucho que ya no viven en Puno, incluso algunos de ellos suelen decir que nacieron allí de casualidad.
Lo que intento decir es que el rizoma de la poesía puneña no tiene por qué estar compuesto por las obras de poetas cuyas partidas de nacimiento señalan a Puno, sino por obras que comparten la esencia de la puneñidad, hayan nacido a las orillas del lago o no. Más claro, por lo menos a nivel teórico, hay poetas no puneños que escriben poesía puneña, y poetas puneños que escriben poesía no puneña. (De hecho varios de los poetas seleccionados han aparecido también en antologías de la poesía arequipeña).
Y aquí entonces la cuestión es definir qué es la puneñidad, y ello pasa necesariamente por reconocer cuál es la identidad puneña; pero aquí estamos en otro problema más grave, los espacios de flujo y los tiempos atemporales que constituyen los vasos comunicantes de las estructuras rizomáticas de eso que llamamos posmodernidad, no creen en la identidad, no creen que haya algo que se pueda llamar puneñidad; pues la puneñidad no sería algo que esté dado, sino algo que se construye.
En ese sentido, el valor de este libro no estaría en que nos muestra precisamente la poesía puneña, sino en que caemos a cuenta de la universalidad de la poesía y de que Puno es un punto móvil en el universo. La poesía puneña no existe, sus poetas la inventan. Walter Bedregal los ha fotografiado en ese trabajo de alquimia.
Los que no salieron en la foto será porque están en otro rizoma, no hay por qué enojarse entonces, solo hay que esperar a otro fotógrafo.

Walter L. Bedregal Paz,

Walter L. Bedregal Paz, nació en Tacna (1965). Estudió inicialmente y contradictoriamente a las letras Ingeniería, para posteriormente aferrarse al mundo literario.
Una de las personalidades polifacéticas del entorno cultural del altiplano puneño que desde muy temprano inicia su vocación hacia la literatura formando con un grupo de jóvenes intelectuales nacidos para el infortunio, a los que denominó: Hijos de la lluvia. Con los que convoca un I Concurso Regional de Cuento, publicando el libro de antología: Nacionalidad Oculta y los Cuentos Ganadores del Premio ROGELIO ECLER 1994 (Juliaca 1995), que lleva el prólogo del escritor Cronwell Jara Jiménez.
Fue columnista del diario Los Andes Puno, con sus Páginas Escogidas, antes de ello él había sido (editor) de revistas de Periodismo en la década de los ´90, como: Encuentros y Perspectivas, Impacto; dirigió por periodos cortos los semanarios El Clarín y Nueva Época; de literatura, la revista: Camionero (sólo para hombres de mundo).
Cómo homenajes póstumos, publicó: Julio Chiroque Paico, vuelo guerrero de los Andes (Juliaca 1994); Rogelio Ecler Cutipa Zela, su tiempo en el altiplano (Juliaca 1995). Por el Centenario de José Carlos Mariátegui: Mariátegui una propuesta (Juliaca 1995). La magia de escribir un cuento y el arte de cazar dragones de Cronwell Jara Jiménez y otros comentarios (Juliaca 1995). Cinco poemas para mañana, mensaje cholo de Vicente Benavente, treinta años después (Juliaca 1996). El mensaje de Vicente Benavente en el corazón del viento (Juliaca 2005).
Es director de la revista de literatura y otros desvaríos La rama torcida. Incursionó en narrativa con: Mi hermana menor y Pamoslake (2008) Publicados en la serie presagio de narrativa puneña contemporánea; acaba de concluir la novela Sarita, llena eres de gracia.
Actualmente es editor del Grupo Editorial “Hijos de la lluvia” y elegido para los periodos 2007 – 2009, Presidente de la ANEA – SR. (Asociación Nacional de Escritores y Artistas – San Román.
Aqui no falta nadie






Antología de poesía puneña
Eulogio Ramos

Cuando lo conocí, sabía desde que cruzamos palabras, que el libro que me traía entre manos tenía que volverlo disconforme, porque si me conformaba con lo que estaba escrito, seguro sería una publicación más que fracasaría, pero no esta antología que tenía un hálito esperanzador para las letras puneñas, más para la poesía, y por ello el resultado: Un éxito. Me alegro por Walter Bedregal, porque cuando alguien sabe algo de verdad le es muy fácil explicarlo, y Bedregal Paz es un genio compilador de poesía. Sonriendo y bromeando, acaba de poner patas arriba a todo lo que nos habían hablado y enseñado de nuestra poesía – la del altiplano puneño -, en una palabra, alborotó las aguas mansas del lago sagrado de los Incas, que dormía y soñaba esperando alguien que agite sus aguas, junto a un compilador y por supuesto un editor, para una real antología.
Lo demuestra en el libro Aquí no falta nadie, Antología de poesía puneña (Grupo Editorial “Hijos de la lluvia” & LagOculto editores - 2008), esperamos auditórium entregados para que luego de sus presentaciones lo cuenten como una maravillosa y estimulante fábula infinita de nuestra buena poesía. Le echamos un vistazo y nos quedamos enganchados: primero porque lo entendimos, aunque somos de letras y luego, porque deja sin significado todas nuestras prisas por escribir, leer y aprender a entender el espíritu que se esconde detrás de un poema.El hecho de que la presentación de Aquí no falta nadie, Antología de poesía puneña (El libro esperado) se haya producido con una primera entrega de apenas 1,000 ejemplares, se debe a la amistad del escritor tacneño con su editor - él que escribe estas líneas. Los críticos peruanos serán los primeros que podrán echar un vistazo al nuevo libro de Bedregal. La crítica se muestra entusiasmada, aunque con algunas reservas: Un libro apasionante, repleto de poesía y sólo poesía nuestra, la de nuestro altiplano puneño y al mismo tiempo y casi en la misma medida impresionantemente entretenido, según mi opinión aparte.
El Katari (Boletín, Nº 10, junio, 2008) elogía desde ya la obra de Bedregal y lo define como un libro de ilusionismo construido con virtuosismo y extraordinario nivel, desde el punto de vista poético, pero crítica por sus malabarismos y grandes preguntas sobre poesía, la existencia, muerte y resurrección son los que a la larga dejan a la intemperie una esencia patética para nuestra historia poética de Puno, de autores que esperamos superen su crisis existencial.En el libro Aquí no falta nadie, Antología de poesía puneña, hay que señalar que está excelentemente construido, investigado, estudiado, con un final trágico – para algunos pseudos-poetas y positivo al mismo tiempo –.
Desde 1996, Walter Bedregal – me comentó – se sometió a la disciplina de escribir y a investigar, estudiar y compilar poesía, sólo para vivir en propia carne este género, que ahora Bedregal hace brillar. Desde Acabemos de una vez con la poesía (Primer título de la antología), luego Seductores de la luna escribiendo bajo la lluvia de otros equinoccios; para después Seductores de la luna de otros equinoccios, y luego con Seductores de la luna, que quedaron sepultados en su portapapeles. Ahora acaba de aflorar, con lucidez de juicios, formulados en días densos y tensos, concluyendo en una frase que sonará cruel – para algunos poetas Aquí no falta nadie (Título final del libro), admitiendo - Bedregal - públicamente no estar equivocado con los antologados (entre los consagrados y novísimos) y así pueda determinar qué es poesía.
Y escribiremos entonces que Bedregal ha hecho más por nuestra literatura puneña que todos los estudiosos juntos, entre los que siempre quedaba en minoría.




Inquisiciones. Supranacionales: 30 poetas

Abelardo Oquendo

Después de Luis Alberto Sánchez, José Miguel Oviedo es el único peruano que se ha atrevido a historiar la literatura en español de América. Su Historia de la literatura hispanoamericana en cuatro volúmenes (Alianza Editorial, Madrid, 1995-2001) es una de las más notables con las que se cuenta. Oviedo precisa que intenta ofrecer un cuadro "esencial: el que el lector contemporáneo debe conocer y reconocer como su legado activo." A partir de esta declaración se nos ocurre buscar qué autores peruanos integran ese legado. Con las antologías, las historias literarias están entre los textos que más poderosamente influyen en la configuración del canon. Cuando ambas abarcan extensiones mayores que las fronteras nacionales, les dan jerarquía internacional a los autores que incluyen. ¿Quiénes, pues, de nuestros escritores tienen, para Oviedo, esa jerarquía? Para hacer el recuento partimos de la Emancipación, de cuando se establecen en América las literaturas nacionales en lengua española. Y nos atenemos, por esta vez, a la poesía.
Los primeros poetas peruanos considerados por Oviedo pertenecen a los albores del modernismo. Nuestro romanticismo –dice– "fue tardío y endeble: casi todo lo que produjo, a partir del medio siglo, en el campo de la poesía, el drama y la novela, bien puede permanecer olvidado, sin que perdamos mayor cosa. La gran excepción es Palma." Pero como prosista. De esos albores rescata, con elogio, a Manuel González Prada; del modernismo, a José Santos Chocano, con graves reparos, y del postmodernismo, a Abraham Valdelomar y a José María Eguren. Tras ellos, vinculados a la vanguardia, siguen César Vallejo, Martín Adán, Carlos Oquendo de Amat, César Moro y Emilio Adolfo Westphalen. Del nativismo solo se salvan Gamaliel Churata, Alejandro Peralta y, con objeciones, José Varallanos. Luego, de la Generación del 50, figuran Blanca Varela, Jorge Eduardo Eielson, Carlos Germán Belli, Javier Sologuren, Sebastián Salazar Bondy, Washington Delgado, Alejandro Romualdo y Raúl Deustua (en este orden). Y, por fin, de los poetas de las promociones inmediatas, están Antonio Cisneros, Rodolfo Hinostroza, César Calvo, Javier Heraud, Enrique Verástegui, Carmen Ollé, Abelardo Sánchez León y Eduardo Chirinos.
En suma, 30 poetas considerables más allá del "pequeño contexto" (como Kundera llama al nacional) en alrededor de un par de siglos.
tomado de:http://www.larepublica.com.pe

La universidad y sus pruebas de admisión

Walter Paz Quispe Santos

Las recientes evaluaciones de admisión en la Universidad del Altiplano, ponen en cuestión sobre la calidad de la misma y su pertinencia con el trabajo pedagógico en las aulas en las distintas instituciones escolares de la región. Los contenidos que corresponden a la experiencia sociohistórica de los pueblos y la cultura universal, y un enfoque del desarrollo de la inteligencia que predomina en las actuales reflexiones pedagógicas. Al mirar las distintas pruebas que se formulan año a año, lo primero que se observa es que nuestra universidad se encuentra subordinada a algunos patrones de algunas Academias Pre Universitarias de Lima que monopolizan y hegemonizan con modelos obsoletos de evaluación preuniversitaria. Quiero decir, que muchas interrogantes son transcripciones de bancos de preguntas de estas academias lo que desdice de la autonomía y relevancia social y académica que debería exhibir la universidad. ¿La prueba de admisión que se aplica en nuestra universidad permite seleccionar a los mejores estudiantes? La respuesta con todo lo que miramos de la calidad y cantidad de preguntas de la prueba que “elaboran” (copian) sus catedráticos, es no. Porque las pruebas hasta ahora aplicadas sólo privilegian el aspecto memorístico y por lo tanto el énfasis del recuerdo de contenidos que contradice con el enfoque del desarrollo humano por capacidades, competencias o saberes. Con ello, lo único que hace la universidad es tener a estudiantes mediocres y por lo tanto, los futuros posibles y la formación académica no serán de calidad. Existe un consenso generalizado de que una buena formación universitaria es producto de dos aspectos muy importantes. Por un lado, las universidades deben propender a seleccionar a un profesorado universitario del nivel uno con acreditación internacional y nacional, pero hasta ahora nuestra universidad ha mostrado poco interés por contar con docentes de buena formación académica, al contrario continúan los favoritismos políticos para estudiantes de la misma universidad sin experiencia que ingresan a la docencia universitaria y lo único que hacen es reproducir lo que vivieron en las aulas universitarias. Por el otro lado, las universidades deben buscar seleccionar a los mejores estudiantes, y esto se realiza aplicando pruebas de admisión con distintos niveles de complejidad y de calidad. Pero al mirar las pruebas de admisión que se aplican se puede cotejar que la universidad está lejos de intentar tener buenos estudiantes en sus aulas. ¿Y cuáles son las consecuencias de esta forma de selección de docentes y estudiantes? Un desarrollo académico y profesionales mediocres. La experiencia internacional nos muestra que cuando en una universidad los profesores no son los mejores, los estudiantes se frustran y viceversa: cuando en una universidad con buenos docentes y estudiantes mal seleccionados, los docentes muestran igualmente frustración. Por eso, es importante que la universidad mirara cómo las universidades más importantes del mundo han abandonado esas formas tradicionales de selección de docentes y estudiantes, y asumen formas más coherentes con los tiempos actuales. Una buena universidad es producto de buenos profesores y buenos estudiantes. Uno de esas dimensiones destacables es que las universidades apliquen un enfoque intercultural en la formulación de preguntas en sus pruebas de admisión, es decir, que muchos de los tópicos deben responder a los contextos locales y regionales; por ejemplo este aspecto es obviado suicidamente en la universidad puneña. Ahora que las reflexiones educativas desarrollan ofertas educativas en función de demandas locales, es importante desarrollar la intraculturalidad e interculturalidad en las pruebas de admisión y en el perfil de los estudiantes y formadores universitarios. Hay facultades de algunas pocas universidades del país que en cinco años logran formar uno o dos profesionales de alto nivel académico y prestigio lo que asegura y justifica su existencia como facultad. La mayoría de facultades de nuestras universidades puneñas no consiguen preparar un buen profesional líder en cinco años y algunas desde su fundación, con lo que es sencillo saber si su presencia es relevante o no para los intereses regionales. Hay facultades que con su mediocridad hace mucho tiempo han escrito su partida de defunción. Algo más: la universidad es responsable del desarrollo de una región. Hay regiones que han crecido y han posicionado su producción y servicios, gracias a sus universidades y otras que también sucumben debido a la inacción de sus malas universidades. La universidad forma élites profesionales y queremos que ellas sean de calidad para el desarrollo de la región y con esas pruebas de admisión miserables no se pueden ir a ninguna parte. Una mala universidad tiene malos profesores y estudiantes mal seleccionados.

26 jul. 2008

Beldad con puntas

EDWIN Ari Queque

Nacisteis de aquella palabra.
Que nunca supieron entender
Por qué del cielo es azul su rostro

Ni mucho menos avizoraron
Cual es el destino de aquella rosa espinada

Pero solo entendieron los cantineros
y aquellos que amanecen
en la puerta de un baúl ,

yo se por que hay tantas ermitas
tan dulces en el mercado abierto,
¿será por el ramalazo que imana tal belleza?

ahora se que nacisteis
para matar el candor de la vida y
para desmoronar solitarias murallas

por eso digo: ¡salud!
por la agraciada rosa que se marchó
de mi carretera amargada. ¡salud!

Déjame huancaneñita

EDWIN Ari Queque

Déjame lentamente sin voz
asi como el río que colma sin gas
en aquel infierno tierno.

Mátame lentamente
Con tu manto rosada
Envenéname poco a poco
Con tu aliento amorosa

Átame con el brazo tuyo
y ahorcame con tu llanto
pecaminoso
pero desbordare cada amanecer
en tu tejido ardiente ...

...mejor
!déjame! !déjame!
tengo alguien que llora en el cielo
por mi palabra.
y al fin estare solo
con mi fiel piensamiento enfermo

METAFISICA

EDWIN Ari Queque
un poema escrito con la tinta oscura para vos........

Del oscuro de asombrastes
y del oscuro venistes a mí.

pareces a la noche santa sagrada
y te envuelves con el manto
oscuro de la noche .

yo no se por que
vas detras de la noche
no se cual brazo oscuro
te abrazó en la noche constelada.

parece que el destino es el oscuro
y el oscuro nos espera
al final del camino nuestro.

24 jul. 2008

OMAR ARAMAYO

Jesús Omar Aramayo Cordero (*Puno, 8 de junio de 1947), es un poeta, compositor e intérprete de instrumentos autóctonos peruano.
Nació en el departamento de
Puno. Estudió literatura en Arequipa, a fines de los años 1960 e inicios de los años 1970. Ha sido profesor universitario. Su poesía trasunta una intensa variedad temática y un apreciable experimentalismo que combina lo urbano con lo rural, surrealista a su modo. También ha ejercido la poesía visual. Según Ricardo González Vigil, pertenece a la Generación del 60 de la poesía peruana. Actualmente es decano de la facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Alas Peruanas.
Ha realizado experimentos musicales que la unen con la poesía; además ha compuesto la música de varias
películas (Los perros hambrientos (1977) de Luis Figueroa por ej., basada en la novela de Ciro Alegría y el documental El reyno de los mochicas (1974) del mismo Figueroa) y ha efectuado también Nocturno (1983) en colaboración con Arturo Ruiz del Pozo y Manuel Mujica. La película La muralla verde (1970) de Armando Robles Godoy, está parcialmente basada en su novela.

Obra poética :
Aleteos al horizonte (1963)
El llanto de los bolsillos (1964)
La estela del vacío (1964)
Antigua canción (1965)
Malby, el dolor pensativo (1965)
Lámpara ciega
Prohibido pisar el grass (1970)
Axial (1975)
Poemas de Omar Aramayo (impresos a
mimiografo desde 1980)
Los dioses (1992)
El sol deja la piel (1992)

Caleidoscopio (2000)



ENTREVISTA A:
Jesús Omar Aramayo Cordero
Jesús Omar Aramayo Cordero, sencillo hombre, de andar activo, puneño alegre de rica danza. Soy un poeta compulsivo y la poesía es mi forma de vida. La música, la pintura y la danza son mis tres grandes enfermedades.
1) ¿ En que momento de su vida sintió atracción por la poesía?
He estado condenado a la poesía, he aprendido poesía cuando de pequeño y luego empecé a escribir e improvisar. A los 6 ó 7 años el padre del pueblo me regalo un sol. De los soles que valían no como los de ahora.
2)¿Cual es el punto más importante de su evolución?
El actual, siento que leo más, mi lectura es más selectiva, aprendo más minuto a minuto.
3) ¿Cual es el momento más propenso para escribir?
Cuando me encuentro solo en el silencio mas absoluto.
4) ¿Cual es su percepción particular de la poesía?
Es el encuentro con el lenguaje, con la humanidad, es la manera especial de decir las verdades.
5) ¿Qué función debe tener la poesía?
Ser una voz interior que exprese armonía con la verdad.
6) ¿Qué significa el gallo de cristal para usted?
Es un gran mural, es un gran corte diagonal del Perú
7) ¿Se inspiro en el Perú para escribir el gallo de cristal?
No me inspire en nada, pero salio.
8) ¿Se considera un poeta surrealista?
Soy un poeta moderno, del 2007
9) ¿Cuándo empezó a escribir?
Empecé de niño. La Universidad Nacional de San Agustín celebro el año pasado mis 50 años de poeta.
10) ¿ Cree en las generaciones?
Crea o no crea existen.
11) ¿ A cual generación de poetas pertenece?
A todas.
12) ¿Qué es la verdad para usted?
La verdad inmutable es la poesía, ella es la única que queda después de todo. Ahí tenemos a la Iliada y a la Odisea.
13) ¿ Cree que la poesía peruana pasa una buena época?
La poesía peruana es extraordinaria. Ya quisiera Estados Unidos tener los ocho poetas que tiene el Perú. América tiene tres países cuna de poetas Nicaragua, Chile y Perú.
14) ¿Cuál es su palabra favorita? Si
15) ¿Con que frecuencia practica sus hobbies?
Mis hobbies son mis enfermedades. La pintura, la música y la danza son mis enfermedades por que me distraen. Pierdo la brújula cuando me dedico a ellas. Pierdo dinero, por que no me dedico a escribir y afecta mi economía.
16) ¿Cuándo empezó a tocar la zampoña?
Empecé a tocar acompañando a Susana Baca, luego con ayuda de Chabuca Granda quién me oriento y por último con Manongo Mújica empiezo a improvisar, como cuando niño con la poesía.
17) ¿Cuántas composiciones musicales tiene?
En realidad no se. He sido descuidado. Mis composiciones se han perdido no he sido cuidadoso. Solo el año pasado Telefónica del Perú expuso un tape de música electrónica de composiciones de Manongo Mújica y mías.
18) ¿Cómo le gustaría que lo recuerden?
Conversando con ustedes.
TOMADO DE: http://ojea.blogia.com

Walter Paz Quispe Santos


Nacido en Acora es uno de los grandes escritores de puno y es Licenciado en Educación, especialidad Lengua y Literatura por la Universidad Mayor de San Marcos, Lima. Ha estudiado Lingüística Andina y Educación en la Escuela de Post Grado de la Universidad Nacional del Altiplano de Puno, Educación superior en la Unidad de Post Grado de la Universidad Mayor de San Marcos de Lima, Con la beca IFP, estudia Ciencias del Lenguaje y Lingüística Aplicada en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, España. Como poeta ha obtenido dos Premios nacionales de poesía y el Premio Nacional de Educación, “Horacio 1999”. Tiene publicado el libro “Educación de adultos naturaleza y perspectivas”, junto a Lucio Valer y Kennet Delgado en el CEUPS de la UNMSM, Lima. Ha desempeñado la docencia en educación superior no universitaria en la Escuela de Formación Artística de Juliaca y universitaria tanto en el pre y postgrado en varias universidades del país. Sus artículos y conferencias pueden leerse en importantes revistas especializadas sobre Educación en Colombia, Chile, Venezuela Y nuestro país. Actualmente colabora con el diario "Los Andes" de Puno, y los artículos de opinión del blog corresponden a ese medio y otros del país.

Docencia y explotación en instituciones privadas



Walter Paz Quispe Santos

Hay un aspecto que se oculta sin misericordia en las instituciones educativas de gestión no estatal, se trata del bajo sueldo con que se paga al docente. Ahora que se aproxima las celebraciones por el día del maestro, no existe sensibilidad ni buena voluntad de los promotores de los centros educativos privados por mejorar el salario del docente que dedica gran parte de su tiempo en mostrar una imagen competente del centro educativo a la sociedad.Esta modalidad de ejercicio de la docencia en estas instituciones al margen de las leyes hace que la informalidad sea un rasgo común de la gestión y administración educativa privada. Docentes recién egresados de los institutos pedagógicos y las universidades no tienen otra opción que someterse a una de las formas de explotación más extrema, por la falta de trabajo en el sector estatal.Se tratan de instituciones educativas que desembolsan una gran inversión en la propaganda y se arrogan de supuesto prestigio, pero si de pagar bien a los docentes se trata, están en la edad de piedra, atentando de este modo con los derechos laborales de los educadores. Los mismos que no tienen derecho a una sindicalización, a reconocimiento de algunos beneficios laborales como el seguro social, y son puestos al servicio de la institución educativa en un marco informal y de falta de respeto con el verdadero rol de la docencia.Por lo demás, en la región Puno las diferencias entre las instituciones de gestión no estatal y las estatales no son significativas. Las estadísticas de ingresantes a las instituciones de formación universitaria y no universitaria así lo demuestran. En otras realidades el rol de estas instituciones es la de diferenciar a una determinada clase social, sin embargo, en la región Puno al no existir una clase alta, el rol que cumplen son las de distinguir el apellido o el color de la piel. Es decir, ficciones y artificios sociales.Una forma de respeto al docente y de transparentar la gestión no estatal sería exhibiendo los salarios que se pagan, la locación de servicios que suscriben y por lo tanto una manera más coherente de demostrar que son instituciones serias en el trato a los educadores y educandos. ¿Alguno lo hará? Cuan insensibles somos cuando de pagar al docente se trata y mayor aún cuando cobramos mensualidades exorbitantes al padre de familia. La situación es incomprensible cuando existen instituciones que tienen apoyo estatal, es decir, docentes que son pagados por el Estado.Esas modalidades de fomento de la iniciativa privada en la región Puno son caricatura de las verdaderas formas de desarrollo empresarial en el sector educación. Por eso los promotores tienen el reto de demostrar una verdadera inversión y no hacer pandemonio de la educación regional. Es decir, instituciones como pretextos para cobrar, ganar, explotar y no promover inversión en el desarrollo humano y educativo de las generaciones de escolares que tienen derecho a una educación de calidad.La docencia debe ser revalorada con prácticas coherentes en las instituciones de gestión no estatal, eso supone un mejor trato salarial, mayor fomento en la capacitación y formación permanente, mejores oportunidades de desarrollo profesional. Pero, si alguno de los promotores leyera este artículo y si de verdad lo comprometería con una acciones nobles y de profundo respeto al maestro, ese día la iniciativa privada habrá dado un paso más, y sino habrá mostrado una vez más su miseria humana.

Feliciano padilla


Narrador puneño, nacido en Lima en 1944. .Es el literato mas colosal de la narrativa puneña, que forma parte de escritores peruanos y ahora viene publicando obras muy atrayentes :
Obras:
La estepa calcinada (1984)
Réquiem (1986)
Surcando el Titikaka (1988)
Dos narradores en busca del tiempo perdido (1990)
La huella de sus sueños sobre los siglos (1994)
Alay Arusa (1995)
Polifonía de la piedra (1998)
Calicanto (1999)
Amarillito amarilleando (2002)
Pescador de luceros (2003)
Antología comentada de la literatura puneña (2005)
¡Aquí están los Montesinos! (novela histórica, 2006)

“ANTOLOGÍA COMENTADA DE LA LITERATURA PUNEÑA” DE FELICIANO PADILLA
Por Fidel Mendoza
Se ha publicado una obra de singular importancia para la tradición literaria de Puno. “ANTOLOGÍA COMENTADA DE LA LITERATURA PUNEÑA” del reconocido escritor Feliciano Padilla. Editado en Lima, con el sello del “Fondo editorial Cultura Peruana”. Tiene una edición impecable, imponiéndose el gusto literario que sólo se conoce en los talleres dedicados a la publicación de libros, y esos talleres gráficos indudablemente se encuentran fuera de Puno. Editar un libro es un arte que tiene exigencias estrictas, condiciones que se aprecian en la obra de Feliciano Padilla. La edición de la obra estuvo a cargo del conocido académico de las letras puneñas José Luis Velásquez Garambel.
El libro a la fecha se convierte en una de las antologías más completas y actualizadas de la producción intelectual de la región. Jorge Flórez Aybar, refiere: “Esta obra del narrador Feliciano Padilla es un libro que recoge lo mejor de la producción literaria de la Región de Puno”.El trabajo por la calidad que posee, constituye la piedra angular para conocer el panorama literario de Puno, permitiendo vislumbrar desde la literatura oral puneña hasta la literatura contemporánea.La obra se divide en dos capítulos. En el I Capítulo, incluye la Literatura Oral Altiplánica, incluyendo los cuentos más clásicos de la oralidad puneña, los mismos que fueron transmitidos de generación en generación. Encontramos los conocidos cuentos “Del zorro y la wallata”, “El zorro y el condor”, “El origen del lago Titicaca, “Del zorro y cuy”. Padilla, afirma “Toda oralidad está en correspondencia con una racionalidad; vale decir, con una forma de conceptuar y representar el mundo”. Evidentemente la oralidad procede desde tiempos anteriores al conocimiento del sistema lingüístico español, y refleja las vivencias de los antiguos peruanos que practicaron una literatura oral de singular trascendencia; En el II Capítulo, presenta la Literatura Puneña Escrita, dividiendo este capítulo en poesía y narrativa. En poesía aparecen desde Gabino Pacheco Zegarra, hasta los vates de la “Generación del 90”; en narrativa, existe una subdivisión en: La narrativa puneña de la iniciación; La narrativa puneña de la etapa de la consolidación y los narradores de fin de siglo. Propiamente no es una periodificación que corresponda a momentos o épocas de la literatura puneña, pero muestra en esa direccionalidad insertando autores y trabajos de cada estadio.
Existe una exquisita selección de las producciones de diferentes autores puneños.
En la presentación del libro, efectuado el viernes 3 de junio, en el Instituto Americano de Arte de Puno, el Dr: Juan Luis Cáceres Monrroy, en el comentario de la obra afirmó: “El libro de Antología Comentada De La Literatura Puneña, de Feliciano Padilla, es la biblia de literatura puneña”, interpretando esta apreciación, por la magnitud de su contenido se torna en un texto fundamental para conocer el panorama de la literatura puneña, que todo intelectual, sobretodo los docentes del área de letras deben de conocer el valor de la literatura puneña. El Dr. Cáceres, destacó también la inclusión de algunos escritores que no habían sido considerados en antologías anteriores, el caso de Vicente Achata, José Parada Manrique, de este último el comentarista pidió que el propio Padilla, leyera el poema NN... NN..., el mismo que fue leído, despertando los aplausos del auditorio.
El Mg. Bladimiro Centeno, evocó que en la obra “Se fundamenta en la muestra relevante de cada periodo y actualiza la narrativa puneña en su espacio presente”, efectivamente cumple esa función de mostrar lo mejor y contemporalizar la literatura puneña. Mas adelante Centeno, refirió que los comentarios insertados en la obra, “No se definen como una metacrítica, sino constata la valoración señalada en su momento respecto a las obras”

.En “Antología Comentada de la Literatura Puneña” se aprecian criterios valorativos respecto a los antologados, incluyendo la parte biográfica y comentarios existentes en relación a la producción individual. Es fundamental su lectura, porque no sólo presenta nombres de los protagonistas, sino promociona académicamente la literatura puneña, en un escenario nacional. Esta empresa fue asumida con criterio técnico para mostrar lo más selecto de la literatura puneña. Es un libro que no debe faltar en ninguna biblioteca.
Feliciano Padilla, es un narrador que ha publicado obras, que fueron debidamente considerados en la crítica nacional. Padilla, forma parte de esa pléyade de escritores peruanos que vienen entregando lo mejor de su producción intelectual. Sus cuentos fueron publicados en las antologías de mayor trascendencia de la literatura peruana, fue publicado y comentado por reconocidos estudiosos como José Antonio Bravo, Mark R. Cox, Ricardo Gonzáles Vigil y otros.

Sus obras más resaltantes son:-
La estepa calcinada. Puno – 1984- Réquiem. Puno -1986- Surcando el Ttiikaka. Arequipa -1988- Dos narradores en busca del tiempo perdido. Arequipa – 1990- La huella de sus sueños sobre los siglos. Puno-1994- Alay Arusa. Puno – 1995- Polifonía de la piedra. La Paz (Bolivia) -1998.- Calicanto. La Paz (Bolivia) – 1999.- Amarillito amarilleando. Lima - 2003



21 jul. 2008

FERNANDO CHUQUIPIUNTA MACHACA

EDWIN Ari Queque

Ser admirador y ser escritor, es distinto pero, hay que vivir para poder escribir. Jaime Sabines —poeta nacido en Tuxda Gutiérrez, Chiapas, México, en 1926— dijo: “La libertad se adquiere, paradójicamente, con el mayor rigor y la mayor disciplina. Así es la creación poética. Alguna vez dije que era un ejercicio impúdico, en el que el hombre se tiene que desnudar para escribir. El poeta tiene que darse totalmente en cuerpo y alma. Entonces hay que dejar muchísimo para escribir. No es cuestión de que le dicten a usted todos los poemas. Hay que tener el oído bien despierto, alerta los ojos y toda la piel al descubierto, y escribiendo aprender a escribir, como el nadador que quiere llegar a nadar bien y tiene que meterse al agua todos los días; ése es el hecho de escribir, el ejercicio de escribir, la disciplina de escribir. Sólo a través de muchos años se van obteniendo resultados, únicamente cuando se ha hecho una buena siembra se van cosechando productos consistentes.” Sin embargo, la literatura para un poeta, puede ser “un vicio y una pasión”. En esta extraordinario aventura, quiero hacer recuerdo y manifestar a un escritor de linaje Huancaneño es oportuno citar a un joven escritor, un escritor con una vocación verdadera, la escritura. Ya conocido por sus obras literarias a nivel regional y nacional, me refiero a Fernando Chuquipiunta Machaca. Un poeta nacido en la tierra rebelde (Huancané), gracias a su pensamiento de ser un orfebre de la palabra y trovador, nos concede con tres magníficas obras literarias: -“la pipa sinfónica” en una entrevista obre sus libros, él califica su obra, ya mencionada, como una linda aventura de su vida. -“La crestomanía del tío arcaico y sus textos literarios” es una valiosa compilación literaria de escritores genuinos de la literatura peruana. --“Brío del trovador” una obra publicada recientemente, es un libro lleno de hermosos versos, en la cual, él forja temas oriundos de su corazón. Sería bonísimo desarrollar e incluir en el currículo educativa, para que sea analizada, no sólo las obras de Fernando Chuquipiunta, sinos toda las obras de escritores Huancaneños y puneños. Por que hoy nos toca propagar nuestra cultura y valorar nuestra literatura, por que lo nuestro es limpio como agua cristalina de manantial que corre aledaño con el viento que respiramos. Valoremos a nuestros escritores trascendentales, por que un pueblo, sin escritores es un pueblo sin voz. ! Basta de alienaciones ¡No hay nada que discutir, Fernando Chuquipiunta, es un poeta.Amigo lector, usted, tiene un pensamiento distinto al mío. Puede usted vislumbrar las obras del poeta Fernando Chuquipiunta, y estoy segurísimo que, si usted es un buen lector, será un deleite para su reflexión.

PUBLICADO EN EL BOLETIN ALAXPACHA

El poeta Fernando Chuquipiunta y su obra “Brío Del trovador”

EDWIN Ari Queque

Sé que un poeta no escribe sin antes de haber trajinado el sendero primaveral o el invernal, pero algunos poetas se encierran herméticamente en una bolsa de intriga, tal vez por falta de visión fecunda y poética., pues en realidad, numerosos poetas se han rendido en la clímax de la critica. Por que si bien es cierto, la critica diferencia: los pensamientos, sentimientos que uno tenía planteada…es similar al aceite y el agua. Si podría decirse en resumen: la avocación y la vocación de escribir. Hablar del poeta y de los conceptos poéticos son muy variados y distantes de cada punto de vista del escritor y de los literatos. Es evidente, no puede haber un concepto hermenéutico o automatizado., pero, Sé que cada época refleja su propio luz holistica y su forma de atisbar a su entorno con el ojo critico… Pues cada poeta aprende a leer los jeroglíficos de su entorno confuso y reverberante, pero con un propósito de renovar y transformador, eso si, sin llegar al hastío. En el fondo es una pena, que unos literatos se insulten, se acuchillen entre ellos. Ni que decir del resto…No quiero jactarme ni mucho menos me vacilo en escribir estas tramas de flor de líneas, simplemente es un movimiento rítmico cerebral personalizada, pues es obvio, que cada critico baladí pueda opinar de acuerdo a su punto de vista dimensionada, pero hoy me atrevo a perfilar a juicio personal de la vida de un poeta joven Huancaneño; Fernando Chuquipiunta Machaca (1987). Escribió hasta el momento tres libros. Con títulos diferenciados:”La pipa sinfónica” “La crestomanía del tío arcaico y sus textos literarios” ”Brío del trovador”. Este último libro fue publicada por el grupo editorial “hijos de lluvia” “lago oculto editores”. Una obra lleno de facinerosos contenidos del “yo poético del autor”. De seguro la obra de Fernando a algunos les gustó y a otros les disgustó; talvez por los términos remotos de peculiaridad irreverente, pero inesperado. Sus versos son construidos con un lenguaje casi metafórico y sin ampliaciones ambiguas, además el Autor utiliza algunos recursos estilísticos como por ejemplo; anáfora, símil, catáfora, seguramente para resaltar sus versos sencillos, pero aquí no se trata de resaltar, de adivinar, sinos de sentir, por que la poesía no es para adivinar, es para sentir la voz del poeta. Prácticamente es conectarse cerebralmente con el poeta.“Brío del trovador” en el fondo contiene impresiones incitadoras contra la inmoralidad y moralidad, incluye versificaciones sensitivas sobre el amor y además hace denotar y connotar el olvido y un rezago de antaño de su pueblo y el autor no se olvida de la natura que la rodea, por eso en su obra muestra un argumento poético a la naturaleza golpeada y desgarrada por los hombres. ANALISIS LIGEROLa obra “brío del trovador” el autor lo configura con su emocionante llanto, dolor, pobreza, alegría ficticia o realista y la dureza de vivir con paupérrimo. No afirmo así, sus versos mismos lo delatan. Versos como:“… por esto y por aquello quiero decir a la pléyade humanísticoQue nunca por nunca te hagas oprimir con los dedos de un millonario;Si no dilo de esta manera:” No me des sorbo de tortuga a lo contrario,Dame expresión de tunante para derivar el muralDe los opulentos; y luego, reconquistar el saber de los pobres”.En estos versos, el autor predica a la vez, la injusticia y la ira contra el capitalismo. Pues el autor hace prevalecer sus versos con estos alentadoras versos: “Nunca por nunca se hagan oprimir”. Es una clara prueba de rebeldía contra la opresión capitalina, por esto y por aquello el autor inspira el grito de la liberación.En otros versos el autor honra a su querida madre con un profundo sumergimiento sentimental y amor. Canta su amor de esta forma:“Madre, quiero que sepas que yo soy tu siervo en tu baluarte y tú serás la almendra benévola y cándido de jamones frescos …”Se siente el brío del yo interno (amor), se siente una voz que es capaz de entregar toda su alma entera, pues, hace volar su amor cauto, que es idóneo de defender y prodigar a su única querida madre. En realidad, una madre puede ser una guía negativa o positiva. En suma el autor muestra su amor genuino a su madre Desde luego, son algunos de las diversas poesías de Fernando Chuquipiunta que están plasmadas en su obra “Brío del trovador”, pero estoy seguro que estos versos permanecerán enclaustrados en la remembranza de las futuras generaciones.
PUBLICADO EN EL DIARIO CORREO

EL MUNDO DE LOS POETAS

EDWIN Ari Queque

No pretendo ser perfecto ni mucho menos quiero ser “nada”, solo busco la razón de la vida y creo tener esa razón sutilmente busco un poema herido en el desierto protagónico, un poema y una poesía es el razón del existir de las mas bellas flores.Muchos dicen que la poesía está muriéndose ¡si la poesía es vida! ¡Cómo puede ser, si la poesía es la respiración de una hermosa diva celestial! NO, nadie es eterno. He dicho que nadie es eterno, he dicho que la poesía es vida. Sin embargo, la poesía, es un estrato que brota del encuentro entre la fonología del mundo interno y estético, que solo el hombre provoca tal estetismo.Hemos de tener presente dos principios: Arte y musicalidad (melodía) estos fácilmente puede demostrarse, tales combinaciones que tienen significados distintos pero, sí verdaderamente uno tiene su sentimiento, es capaz de romper la esquema de la trivialidad. Es como una chispa que cada “ser” guarda en un rincón de tierna amargura.Además cabe afirmar que cada ser es poeta, mientras uno tenga su voz, se mantendrá en el desenvolvimiento del mundo de la poesía. Es difícil aceptar, el significado de la poesía profesional y es difícil negar la existencia de los poetas reflexivos.Con estas vislumbraciones de idea, no quiero ser perfecto pero quiero ser loco, como todo ser poético. Ni mucho menos me halago: ¡soy poeta! No. Sólo quiero abrir la visión poética hacia el mundo literario.En la práctica muchos de nosotros demostramos o por casualidad hacemos brotar el ser subjetivismo poético. ¡Sí! Por ejemplo: cuando uno se enamora de una hermosa luna en una noche rosada o estrellada.Es difícil entender el poder de la poesía (amor) por ellos el amor es absolutamente cerrado con el valor poético sin ello no existe amor. No cabe duda que todo es posible, distinguir la forma y fondo de una ballena de Venus y siempre hay esperanza en este mundo sensorial y estético, siempre que se hable de los poetas ya sea poetas del pasado o poetas modernos.He dicho, que el amor es un dulce poemaHe dicho, que todo es posible.Según la cual la poesía irá avanzando hacia construcción de metáfora, ilustrando con figuras estilísticas totalmente pluralizado con el lenguaje profundo y expansivo.“No son los cabellos lo que hace a una mujer semejante aun relámpago, ni sus dulces ojos lo que la hace semejante a las estrellas”La metáfora es mágica y misteriosa, es obvio, cada palabra que brota de la boca de un poeta, cobra vida: ¡entonces un poeta es un Dios!La piedra se convierte en un ser viviente cuando un poeta alza su respiración espontáneo y vigoroso.Es claro, la poesía forma parte del cuerpo de la literatura pese a todo, es cultura de la imaginación holistica y de la belleza pura, y es oportuno citar aun poeta del romanticismo: Pablo Neruda, un poeta genial (Chileno) en uno de sus discursos dijo: “Yo no aprendí en los libros ninguna receta para la composición de un poema: y no dejare impreso a mi vez ni siquiera un consejo, modo o estilo para que los nuevos poetas reciban de mi alguna gota de supuesta sabiduría… es porque en el curso de mi vida he encontrado siempre en alguna parte, la aseveración necesaria, la formula que me aguardaba, no para endurecerme mis palabras sino para explicarme a mi mismo…
Por último agrego con la frase de Goethe: La poesía es el arte de pensar en imágenes.

PUBLICADO EN EL DIARIO CORREO
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