20 sept. 2009

La persistencia poética de Leoncio Luque




Por:Boris Espezúa Salmón.

Leoncio Luque Ccota nació en Puno, en el año 1964, estudió en la Universidad Nacional Federico Villarreal, en la Facultad de Educación, especialidad de Lengua y Literatura, en 1990 funda el grupo “Noble Katerba” que reúne a poetas principalmente de raíces provincianas. Rodeado de una intensa actividad cultural Leoncio Luque edita en 1996 su poemario “ Por la identidad de las imágenes” y en el año 2001 “ En las grietas de tu espalda”, pero recientemente en ediciones del grupo de Noble Katerba afines del 2008, nos obsequia el poemario “ Crónicas de Narciso” y un texto que no es sino la muestra del trabajo poético que desarrolla el grupo Noble Katerba titulado: “Persistencia Vital” ediciones Casa Barbieri Editores. Como se evidencia se trata de un paisano nuestro que viene trabajando en el difícil oficio de la poesía y que puede estar logrando un sitial en el proceso de las poéticas que realiza Puno en el contexto nacional. Para conocerlo más centrémonos en su trabajo poético. Del poemario “En las grietas de tu espalda” que es un texto de viaje interior del poeta en caminos de interrogantes ante los estertores de la angustia y el conflicto donde él mismo se responde a través de crepúsculos que se desprende del revoloteo de una mariposa o la fulguración del agua que fluye entre el dolor y el amor, como seña la contratapa del libro. Es un conjunto de poemas que al decir de Enrique Sánchez Hernani: “Es una poesía de rara iluminación, la demostración de que en tiempos aciagos es posible buscar la luz”, podemos citar el siguiente poema: “Grietas”. “Se adivina la eminencia del miedo en el pico más alto/La cría de un pájaro es un insulto a la naturaleza/ El insulto está más cerca en la queja que se repite cada día/ y pesa tanto la bóveda en tu espalda/ con esta nueva presa que viene del mar. Y pesa tanto el aire como el aleteo del mar/ Y es imposible fabricar los nidos en estos lugares/ que aprovechan los pájaros, para detener el vuelo/ en la grieta de tu espalda”. En este poema el poeta se refiere a las grietas como vacíos existenciales, y más precisamente al desdén al referirse a las grietas de tu espalda, en un medio como Lima, los sentimientos y las vivencia provincianas son transmutadas en exclusión y burla, por lo que es difícil que el cargamento de las visiones a la naturaleza que tiene un misántropo como quien vive en ambiente como Puno, sean apreciadas por una ciudad que crea mas bien el miedo, el desdén y la confrontación. En los poemas que contiene este opúsculo, Leoncio Luque se referirá a esos cambios que deben de venir desde las esencias y las diferencias de este Perú escindido culturalmente.

Del libro “Crónicas de Narciso” que es la última entrega personal que nos hace llegar Leoncio Luque, reafirma una poesía de desarraigo, de una imprecación urgente por los cambios, del desconcierto que se vive en la urbe, que contrasta la propia identidad de personas como Leoncio expuestas a permanentes conflictos culturales y existenciales, dada su sensibilidad humana y provinciana, no ofrece concesiones a la alienación. Tenemos versos como: “Aquí somos dos entre varios colgados del cielo/ luchando en el abismo.”(…) De nada sirve estremecernos y levantar las manos/ la imagen del mundo con su metafísica conciencia nos mece en alabanzas de confusión. (…) El latido moldea nuestro llanto y nos persigue/ por los años que nos falta vivir en el desarraigo”. De nada sirve vivir sino hemos tenido tiempo/ para reconocer nuestro pozo interior/ que se extiende/ como máquina de guerra, nuestra imagen duerme en un charco de sangre/ y refleja nuestra muerte”. Estos versos son una clara muestra de que poco estímulo puede haber en una persona que se vé envuelta en violencia, en adversidades bruscas y donde la muerte es una presencia cercana que descolorea el cielo gris de Lima. Los afectos entumecidos, las miradas ausentes, y el tedio que hace su festín. El poeta es un ácido critico del escenario de deshumanización, competencia y lucha que es la sobrevivencia en Lima, es otra voz del migrante, de aquél que no se desarraiga, y contrariamente fortalece su identidad, es una voz que busca no ser asediado por el desconsuelo ni la agonía, y para ello el poeta se aferra en la familia en su labor de educador, en el desafío cotidiano que como peruano debe librar día a día para asirse resistentemente en su pasado, en sus imágenes detenidas en su memoria que lo salvan de un mundo, que lo emplaza seguir escribiendo como una forma de combatir los problemas. No se crea que el poeta sólo tiene poemas en el escenario limeño, también hay poemas que aluden al ambiente sureño, como “Sequía en Puno” donde se respira puneñidad con los poros abiertos a su ethos existencial del autor. En otros poemas como “Ciudad en Llamas” Leoncio Luque sigue describiendo una ciudad que evapora sus propios miedos y espantos: “La calle silba sonidos dispersos que encierran en huellas hostiles que te condenan al desastre/ Las palabras espejos de conciencia logran asir imágenes para no perder la vida/ Aquí somos naúfragos cruzando el mar/ somos vapor ionizado de sombras, alcanzado la calle en fragmentos, caminos curvos que se alejan/ el soles un fantasma de la noche que muere al final de nuestros días” La poesía social, es una vertiente en el quehacer poético en el Perú que es inevitable abordarlo, principalmente quienes como Leoncio Luque al estar formados en educación entienden que la sociedad es la verdadera fuente de la forja de una persona, y por otro lado el lugar que tiene el poeta debe ser también de ser no sólo testigo de su tiempo como lo señalaba Neruda, sino protagonista, es decir que su lucha es también una lucha por la humanidad, por hacer del referente de la realidad un espacio donde pueda ser coherente hacer poesía, y esa poesía hacerla vivible que para poetas como Alejandro Romualdo, Efraín Miranda o César Vallejo debería ser una creación de conciencia moral, una invitación a reinventar una nueva humanización en base a las bases mínimas de convivencia en valores, de respeto al prójimo, y de tolerancia e interculturalidad entre peruanos. Por ello, es que ante este escenario que no ha cambiado en las últimas décadas se dieron grupos como Hora Zero, como Kloaca, que eran cuestionamientos al sistema, al centralismo hegemónico que colisiona con la heterogeneidad y formas alternas de plantear una genuina literatura peruana.

La revista “Persistencia Vital” que muestra los trabajos poéticos del grupo Noble Katerba, nos revela poesía de Armando Agüero, Raquel Alvarez, Johnny Barbieri, Manuel Cadenas, Roxana Crisólogo, Leoncio Luque, Gonzalo Málaga, Pedro Perales, e Iván Segura, es un collage de versos que en su presentación se señala que:” Reúne trabajos de hace 20 años como también trabajos recientes, y que el grupo se preocupó por evadir las ilusiones y falsedades que la generación traía consigo: La generalización indiferenciada, la ideologización, la futilidad del lenguaje, el estridentismo, la figuración, el mesianismo, los gestos retóricos, Etc, aludiendo a Octavio Paz que reclamaba la necesidad de que cada generación debía crear su propio lenguaje, por lo que la apuesta es por algo más racional, enfrentando a la literatura en forma más consecuente” Algunos de los poetas reunidos en esta antología, coinciden en su postura crítica de la urbe al igual que Leoncio Luque, Roxana Crisólogo tiene un poema destacable dedicado a Víctor Humareda, leemos: “Sobre tu cielo achorado/ díme que cuadros nos dará la razón/ qué tipo de precio tiene éste suelo frío acobardado/ En la ciudad postrada suelo abordar el pasaje que no lleva a ningún lado, /tocando la luna de los espejos rotos de las bisagras enmarañadas/ de las copas con ojos vacíos. Sólo para alcanzarlos me apresuro” Por lo pronto podemos decir que nos complace que Leoncio Luque esté escribiendo con mayor intensidad y compromiso, y que el grupo Noble Katerba, pueda engrosar las acciones que desde Lima o desde las Provincias, se trata de mostrar un país diverso, rico en producción literaria y calidad y siendo fieles a si mismos, y que se pueda romper ese cánon por el cuál se crea una mente tubular de creer que sólo de modo hegemónico es posible la literatura en el Perú, cuando su riqueza está en la heterogeneidad y el pluralismo.

La poesía como una razón humana


por:Gabriel Apaza Mamani

En estos tiempos de “poetas puristas” casi no quedan los “intelectuales” que consideren que las continuas huelgas de los obreros y campesinos tienen una justificación y un fin meritorio. Que consideren imposible, que el gobierno que se halla depositado en las manos de veinte o treinta individuos, se metiera a saco las acciones de todos los ciudadanos, cercenara sus iniciativas, aniquilara sus industrias.

Poetas que asuman que los gobernantes tienen miedo de que el pueblo, de pronto, se dé cuenta de que lo están engañando. Que por eso preparan grandes desfiles militares, así como en los tiempos de Nerón se ofrecían espectáculos llamativos en el Circo para que los romanos rumiaran resignadamente su miseria.

Ahora no hay cristianos para sacrificar, y los leones han sido prácticamente borrados en los continuos safaris que los gringos organizan dentro del territorio de los negros. Pero los gobernantes cuentan con nuevos elementos: aviones a propulsión, vistosos uniformes, dólares, medallas. El pueblo, embelesado, aplaude, y por un momento se olvida de que está descalzo, de que sus hijos se mueren en la ignorancia, casi en los prolegómenos del crimen, de que sus mujeres no tienen otro remedio que prostituirse, y de que ellos mismos están colocados entre dos muros tenebrosos: el hambre o el delito.

Por todo eso Lucho Zambrano hace poesía. No es la suya una cruzada política; no es tampoco una tarea social. Es, simplemente, una razón humana. Se trepa sobre una mesa, sobre los restos de un muro derruido, sobre el silencio. Y hace poesía.

Asume que es necesario terminar con la injusticia. ¿Cómo puede hablarse de paz, de fraternidad, cuando unos hermanos, los altos, roban a los que están colocados en un nivel inferior? ¿Cómo pueden los gobernantes dirigirse al pueblo diciéndole “compatriotas”, si no los reconocen como tales o si apenas así los consideran cuando necesitan su voto ciego y sordo?

Lucho Zambrano se hizo muy conocido. Y empiezan a disputárselo. Los pobres lo quieren para ellos, porque ven en él a un nuevo apóstol, un moderno Cristo que en lugar de la paz trae la bandera de la revuelta, que en vez del conformismo predica la necesidad de batallar y de superarse, que no pide perdón sino justicia, que no implore caridad sino igualdad. Los de la siempre crucificada clase media lo califican como una esperanza, porque los que están colocados en la mitad de la balanza sienten la tentación de confiar en algo bueno, en algo nuevo. Los ricos quieren atraerlo a sus círculos para callarlo con un trozo de carne, para aquietarle las manos con monedas, para limarle el inconformismo con vituallas.

Los políticos lo señalan como un rebelde y quisieran desparecerlo, porque ven que está destruyendo sus patrañas. Y los que se hallan sentados en los sillones de poder, los que meriendan con la ira del pueblo y con la sangre del pueblo le quisieran tender una emboscada.

Pero Lucho Zambrano no los ve. Sólo ve: Las calles negras, cruzadas en distintas direcciones por diferentes angustias bípedas, que se acercan y se repelen como en una continua mascarada, las grandes barriadas de viviendas hacinadas donde el hombre queda reducido a una especie de gusano que trajina ciegamente, locamente por un panal inmenso, las minifabricas a punto de quebrarse indefinidamente inactivas ante la imposibilidad de competir con la mercadería extranjera, los policías que con su fusil comprado por el pueblo vigilan al pueblo y disparan contra el corazón del pueblo, los revolucionarios que obedecen una oscura consigna que ni siquiera son capaces de comprender, los pequeños burgueses acorazados detrás de su imbecilidad y de su abulia, los obreros con un pan y una maldición entre un talego, los dueños de los centros industriales con un automóvil lujoso y una inevitable bomba de tiempo, las iglesias en donde Dios es pesado en libras para calmar el hambre de los fieles, los hogares que a duras penas sostienen la mentirosa estabilidad del orden social, cada vez más carcomido y más próximo a desmoronarse, los ladrones que se juegan la vida como en una partida de cartas contra la posibilidad de la muerte, las prostitutas que deshojan su cuerpo todas las noches como una mentirosa margarita de amor cada vez más ajada, los alcaldes y los concejales que de tanto fingir acaban hablando como el pueblo, los políticos que siembran palabras de odio para lograr después una buena cosecha de votos, los congresistas que duermen reclinando su ociosidad sobre la espalda de los menesterosos, los gobernantes que piensan en llenar sus bolsillos a expensas del pan de cada “compatriota”, los economistas que con los recortes hechos al mercado de cada propietario estrenan un traje de colores, los dueños del país que en sus autos lujosos vigilan porque los colonos no se levanten contra la disciplina, los extranjeros que llenan de su propia semilla la parcela en donde el hombre de la patria está cultivando su esperanza, los cenáculos literarios donde las plumas de la vanidad coronan la frente de los imbéciles y de los fariseos.

18 sept. 2009

CARTA PARA ALBERTO VALCÁRCEL DE GLORIA MENDOZA BORDA






Arequipa, primavera del 2009



Hermano Alberto:

De ti tenemos esa magistral sencillez y respeto por el ser humano. Jamás sentí en ti la opulencia, el ego, jamás. Rara existencia en estos tiempos donde la crisis habita a muchos artistas y se llenan de ponzoña. Tú tienes un corazón de gorrión que canta a cielo abierto en la copa de los árboles. Tu cielo no es gris, es celeste. En tu cielo no hay nubes sino estrellas colgadas en los acantilados de tus nuevos libros.

En tus viajes continuos a esta ciudad te visité con la escritora española Lola Martínez que me obsequiara entre otros libros un sorprendente Las mujeres que escriben también son peligrosas por Stefan Bollmann. Del mismo modo te busqué con el escritor Richard Cacchione y su Rosa, te buscamos muy entrada la noche. Últimamente te visité con la extraordinaria poeta puertorriqueña Mayda Colón y su libro objeto Dosis que tomó como fuente de admiración a Carlos Oquendo de Amat. A ellos les diste tus libros. Te busqué con el joven narrador Christian Reynoso y muchos otros escritores de las nuevas generaciones como el poeta Carlos Quenaya. Entonces puedo decir, misión cumplida. Mientras otros poetas llegaban a esta ciudad en busca de Efraín Miranda, yo mostraba la imagen y la poesía de un hermano de mi generación. Yo quería que estuvieses bien atendido, me contacté con José Luis Ayala. Se consiguió. Misión cumplida, gracias Amarilis. Gracias poeta Erna Aros de Chile, me nombró mariposa mensajera porque yo era el nexo de saludos, cartas de preocupación, incluidos poemas dedicados a nuestro poeta. Gracias Winston Orrillo, gracias por tu llamada. Gracias Jorge Florez Aybar, por todo el respeto y admiración que le tenemos al poeta Alberto Valcárcel.

Pertenecemos a la misma generación de escritores puneños. Eres fiel amigo de los que conformamos al finalizar los 60 uno de los grupos más recordados de Puno, las Promoción Intelectual Carlos Oquendo de Amat. Allí nace tu intensa amistad con José Luis Ayala, Omar Aramayo y otros. Una amistad que nos persigue como cuando me consterné al extremo el día que me contaste, que los demás pacientes en el Hospital tenían Televisión y tú no. Se había percatado de este detalle José Luis y a la noche siguiente la generosa Norita estaba en tu habitación con un Televisor recién comprado. Ese gesto de hermandad va más allá de lo cotidiano. Es una muestra de cariño más allá de la sangre.

Cuando yo terminaba colegio en Juliaca, tú nos esperabas en el Café Dorado, allí acudía con otras amigas para conversar de poesía, fue en 1967, todavía recuerdo el año. La nuestra es una hermandad limpia acompañada de otros poetas que transitan en busca de más palabras y otros libros; 42 años después supervive el Café Dorado en Juliaca, nuestros rostros ya no son los mismos, el espejo del lago nos ha cambiado físicamente, muy adentro seguimos siendo los jóvenes que buscábamos la tertulia, la amistad. Hace pocos años coincidimos en Juliaca tres escritores convocados por René Calsín Anco en un Encuentro Internacional de Escritores, la Municipalidad Provincial de Juliaca nos nombró Hijos Predilectos a tres escritores: Alberto Valcárcel, Carlos Calderón Fajardo, y la que te escribe. Nos dieron las Medallas de Oro a la Cultura. Así la vida pasa y nos entrega sorpresas. Muchas veces recordé que nosotros los poetas de mi generación nunca fuimos parricidas en la literatura. Respetábamos a nuestros escritores mayores como Oquendo de Amat, Gamaliel Churata, Alejandro Peralta, Mercedes Bueno Morales, Efraín Miranda, Luis de Rodrigo, etc.

Celebro a mi generación, aquella que deja una verdadera estela de una nueva poesía en la historia para Puno y el Perú.

Gloria Mendoza Borda (Poeta Peruana)


ALBERTO VALCÁRCEL (Por Erna Aros, poeta chilena)

I

Mariposa mensajera,
hay Chasquis, palomas, halcones,
aviones, barcos, carteros,
pero sólo una mariposa carga en sus alas un poema

Si hay mucho viento norte,
baja al jardín y refúgiate bajo un manto de violetas,
que no se mojen tus alas…
guárdate para llevar mi mensaje

II

Alberto, esta alevilla lleva a ti mis palabras,
será nuestra albacea y celestina…

III

No te caigas querido poeta
agárrate de mi mano
aún hay fuerzas para alzarte sobre
esta cornisa que nos da la vida.

Soy quien te envía un soplido de aliento
que me quedó escondido
dentro del bolso de cosméticos
ese día que regresé del nosocomio público

Ahí estaba la loca sidosa que no sabía
que su útero quedó en un frasco para los deshechos sanitarios.

La desvegigada orinando por un tubo
que termina en una bolsa plástica no eglógica.

La adolescente de aborto clandestino,
que no la dejaron tomarse la píldora del día después

La puta que se esteriliza para no parir hijos sin padres.

Y yo que salí enroscada, ahuecada de mi vientre,
después de pasar no se cuantas noches en la sala de las desuteradas
sin parir el hijo del hombre de mi vida

Todas sobrevivimos aquel dolor

V

Alberto, no me has enviado una palabra

Me contó nuestra mariposa que estabas muy cansado
y no tenías a mano la pluma de tus baladas
por ello el mar está furioso,
sus olas golpean una y otra vez mi playa.

Desde el balcón de mi palomera
se muestra la noche negra rota por los faroles de las calles
y sólo diviso la espuma de esa masa de agua
que como postal se abre entre los edificios que rodean mi morada.

En un momento llegó a mí
el ruido de tambores de los danzantes
que le bailan a la Virgen del Carmen por tres días
en una pequeña iglesia que esta en la población de los pobres.

Esos pobres que llegan con plegarias para sustentar sus vidas,
algunos danzan incansables expiando culpas leves
otros llegan arrastrándose hasta llegar los pies de la madonna
pidiéndole perdón, el milagro de la salud, la lotería
y mil cosas que sus almas dolidas necesitan

Me uno a ellos en el pensamiento y en sus peticiones.

Después me culpo
de ser una burgués feligresa que ora en la tranquilidad de su casa
acudiendo a lo divino sin hacer el esfuerzo de esos danzantes
y para expiar mi propia simpleza de creyente prendo un candil
en el pequeño altar que hay a la entrada del pasillo
dejando entre todos mis santos la luz que lleva tu nombre
en eso no miento, tu imagen Alberto
llena mis paredes.

Hemos muerto tantas veces
que una vez más, no importa.

No sé si ya ha pasado la noche, si es madrugada o amanecer

VI

No sé si ya ha pasado la noche, si es madrugada o amanecer
Me he dado cuenta hace unos minutos que los giros del
reloj no tienen importancia

Pasa un ebrio gritando palabrotas bajo mi ventana
mientras leo el mensaje de mi loco y bigotudo amigo Gastón
que dice “El maestro ordena
no morir lentamente a esta hora indescriptible”

Se me hace difícil acatar su mandato
porque siento Alfredo tu lucha contra la muerte

VII

Tengo escondido el tiempo
para cuando sienta que se va la vida sin poder contenerla
He guardado mil días dentro de un especiero de arroz
para llegar a ti poeta
un día manso
abrigando miradas resucitadas
y cantar bajo la garúa de otoño
en la plaza de Lima

Donde las hojas mutan del verde al rojo, del rojo al amarillo,
y caen
dejando desnudos los árboles y un jergón sobre la tierra.
Por ti caminaré descalza sobre ese manto
cubierta de hojas a tonos de otoño
que huelen a los días felices de mi niñez.

VIII

Dejemos que eso nos ocurra,

Llévame a bailar al bar de mala muerte
donde canta el ebrio que cruza por la calle
aun borracho hasta los tuétanos
las cuerdas de su desvencijada guitarra
expulsan consumados sones que invitan

Tal vez tu huesudo cuerpo
y mis ojos, origen de manantial cada ocaso
necesiten la fragilidad de un bolero
en la esquina del oscuro salón.
a veces la noche me permite la palabra
y me decida hacerte insinuaciones incorrectas
como escribir una línea,
una palabra tú, una palabra yo
con plumas de colores
hasta terminar la página de la noche,
hasta ver el alba

7 sept. 2009

JUEVES 17: I COLOQUIO LITERARIO EN HUANCANÉ - PUNO



Cuatro escritores de diversos lares de la región de Puno, se congregarán en el “primer coloquio literario denominado más allá de las hermenéuticas de la literatura andina”, evento a desarrollarse este 17 de septiembre en el auditórium de la Unidad de Gestión Educativa Local de Huancané (UGEL), a las 14:00 horas.

Entre las figuras se encuentran Feliciano Padilla Chalco (Puno), Jorge Flores Áybar (Puno), Boris Espezúa Salmón (Juli) y José Paniagua Núñez (Puno). Los escritores ofrecerán una variedad de géneros literarios tales como: poesía, cuento, novela y tradiciones andinas.

El evento cultural es organizado por el poeta Fernando Chuquipiunta Machaca y el director de la Unidad de Gestión Educativa Local de Huancané (UGEL), Leoncio Sejje Mamani. Esta actividad tiene como propósito imperecedero de analizar y revalorar los aportes de la literaria huancaneña, sobre todo, reflexionar sobre la vigencia de las categorías propuestas para el estudio de la literatura puneña. Sejje Mamani ha manifestado que la masiva participación de los ciudadanos es el punto principal para estas ocasiones culturales, quienes también analizaran la realidad social del pueblo que le vio nacer, a fin de plasmar el vivir cotidiano en nuestros ajetreos del día a día.

Entre los temas que se tratarán en este primer coloquio están los alcances y limitaciones del hermeneutismo; sus relaciones con la literatura, las jakisofías y los estudios subalternos sobre la literatura andina. Además, cabe decir que las líneas temáticas que se abordaran en este coloquio están vinculadas dentro de los cánones de la crítica literaria realizados por los mismos. Además, se efectuará un recital poético en honor al polifacético escritor huancaneño José Luís Ayala Olazával, quien escribió la cronivela Wancho Lima.

Vale decir, que en dicha provincia salieron grandes figuras, como José Luis Ayala, Gloria Mendoza Borda, Julio Abelardo Luza Gironzini, Leoncio Luque Ccota, Juan Celso Carpio, Fabio Aquise, Gabriel Apaza Mamani, Fidel Mendoza Paredes, Fernando Chuquipiunta Machaca, Alan Ever Mamani Mamani, Valeriano Quispe Bizarro, Eleuterio Moya Cosi, entre otros.
FUENTE:http://latorredelasparadojas.blogspot.com
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